El fallecimiento del papa Francisco a los 88 años en el Vaticano no solo sacudió al mundo religioso, sino que también despertó una ola de especulaciones entre los amantes de la quiniela, el tradicional juego de azar argentino. Entre supersticiones y coincidencias, el número 88 —que en la jerga quinielera representa al Papa— se convirtió en protagonista.
El 88 en la quiniela y la edad de Francisco
El dato no es menor: Francisco murió con 88 años, exactamente el mismo número que en la quiniela simboliza al “Papa”.
Esta coincidencia no tardó en viralizarse en redes sociales, donde usuarios recordaron también que el 13 de marzo de 2013, día en que fue elegido pontífice, la quiniela nacional matutina arrojó el número 8235, una cifra que no pasó desapercibida por su parecido con su número de socio.
Para muchos argentinos, los números tienen un significado místico, y esta conexión entre edad y quiniela generó un fuerte impacto. El número 88 no es nuevo en la historia de Bergoglio: estuvo presente desde antes de que se convirtiera en líder de la Iglesia Católica.
El carnet de San Lorenzo y otra coincidencia con la hora de su muerte
Otra curiosa sincronía numérica que alimenta teorías y comentarios es su carnet de socio vitalicio de San Lorenzo de Almagro, el club de sus amores.
El Papa era el socio número 88235, un dato que vuelve a cruzarse con el destino de forma sorprendente: la hora de su muerte en Argentina fue a las 2:35 de la madrugada, es decir, las últimas cifras de su número de socio.
“Ese número lo pagó siempre, incluso cuando ya era Papa. Nunca dejó de ser hincha del Ciclón”, recordaron desde el club. De hecho, en 2013 San Lorenzo le dedicó una camiseta con su imagen, y un año después, cuando ganó la Copa Libertadores, el plantel completo le llevó el trofeo al Vaticano.
La combinación del 88, el 235 y su fallecimiento a las 2:35 parece un guion místico, pero es parte de esta cultura criolla en la que los números no solo se juegan: se sienten.