3 de noviembre de 2026 - 18:05

Con 19 años, un diseñador mendocino llevó la alta costura al Salón Elina Alba

El diseñador mendocino Felipe Prisco, presentó su quinta colección en el Salón Elina Alba, en una producción que reunió moda, música en vivo y distintas expresiones artísticas. Más de 55 personas trabajaron en una puesta que buscó contar una historia a través de los vestidos, la arquitectura y el sonido.

La moda fue el punto de partida, pero no el único lenguaje. El sábado 31 de octubre, el Salón Elina Alba, en el antiguo edificio del Banco Hipotecario de la ciudad de Mendoza, se convirtió en el escenario de una propuesta que buscó ir más allá de un desfile convencional. Allí, el diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina, en una producción que integró indumentaria, música, intervenciones líricas y una puesta artística concebida como parte de un mismo relato.

Para Prisco, de 19 años, se trató de una presentación especial: fue su primera gran producción propia en la provincia y el resultado de seis meses de trabajo. La organización general estuvo a cargo de UEST, que acompañó el desarrollo de una experiencia pensada para que el público no solamente observara los diseños, sino que también pudiera involucrarse con el concepto que los atravesaba.

Según Prisco, la colección nació de una búsqueda personal vinculada con la espiritualidad, la fe y la necesidad de recuperar aquello que, en medio de las obligaciones y el ritmo cotidiano, muchas veces se deja de lado. La idea de desconectar para volver a conectar funcionó como hilo conductor de los distintos momentos de la presentación.

«No podía transmitirse únicamente a través de los vestidos. Necesitaba que el espacio, la música, la iluminación, la puesta en escena y cada intervención artística formaran parte del mismo relato», explicó el diseñador.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

Una puesta que convirtió el edificio en parte de la colección

La elección del lugar no fue un detalle menor. El antiguo Banco Hipotecario, inaugurado en 1929 y proyectado por el arquitecto Estanislao Pirovano, es uno de los edificios patrimoniales de la Ciudad de Mendoza. Su arquitectura neocolonial y sus espacios interiores ofrecieron el marco para desarrollar una idea que Prisco había definido desde el comienzo: representar una casa abandonada como metáfora de la propia mente y de esa espiritualidad que, con el paso del tiempo, puede quedar relegada.

La ambientación acompañó ese concepto. Telas blancas cubrieron sillas, muebles y distintos sectores del edificio, con la intención de generar una atmósfera íntima y suspendida en el tiempo. La intervención buscó aprovechar la arquitectura original sin ocultarla, sino incorporándola a la narración de la colección.

La música tuvo un papel central. Una Camerata integrada por 14 músicos, bajo la dirección de Augusto Cestino, acompañó la presentación en vivo. También participaron cuatro cantantes de ópera que, sin haber sido anunciados previamente, comenzaron a levantarse entre el público para interpretar distintas piezas. La aparición sorpresiva de las voces fue uno de los recursos con los que la producción buscó modificar la percepción habitual de un desfile.

La colección se organizó en cinco momentos musicales, cada uno asociado a una etapa diferente de ese recorrido espiritual. En cada instancia participaron cinco modelos, en una secuencia que combinó los cambios de vestuario con la evolución de la música y la puesta escénica.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

El trabajo artesanal detrás de cada vestido

En el plano del diseño, Prisco volvió sobre algunos de los elementos que identifican su marca, aunque con una búsqueda diferente. La corsetería, uno de sus principales recursos, fue reinterpretada desde una mirada contemporánea, con referencias religiosas, símbolos y elementos visuales relacionados con la espiritualidad, pero sin limitar el mensaje a una religión determinada.

La confección fue artesanal. Algunos vestidos llevaron más de 3.000 plumas bordadas a mano, además de bordados y detalles que demandaron muchas horas de trabajo. Cada pieza fue pensada como una creación individual, pero también como parte de una historia común.

El desarrollo no se limitó a la indumentaria. Los zapatos, tocados y accesorios también fueron diseñados especialmente para acompañar cada conjunto. El estilismo estuvo a cargo de Pia Cadús, quien trabaja con la marca desde hace dos años.

La dimensión de la producción se reflejó también en el equipo involucrado: más de 55 personas trabajaron en distintas áreas, desde la organización y el montaje hasta la fotografía, la filmación y el backstage. Participaron más de 25 modelos, en una presentación de acceso privado que convocó a invitados vinculados con la moda, el arte, los medios y la cultura.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

De los primeros pasos con su abuela a una producción propia

El recorrido de Prisco comenzó bastante antes de esta presentación. Su primer acercamiento a la costura fue a través de su abuela, quien le enseñó las nociones iniciales del oficio. Después continuó aprendiendo de manera autodidacta, entre la investigación, la práctica y la experimentación con moldes y materiales.

A los 19 años ya había presentado sus diseños en distintos escenarios. Entre ellos, el Hilton de Puerto Madero, en Buenos Aires, en una producción vinculada con la modelo Ingrid Grudke. El desfile en Mendoza fue el quinto de su trayectoria, pero tuvo una particularidad: por primera vez pudo desarrollar una producción de esta escala alrededor de una colección propia y de un concepto que atravesaba tanto su historia personal como su trabajo creativo.

La presentación también marcó el inicio de una nueva etapa para UEST, la plataforma que acompañó la producción general. La iniciativa busca generar espacios de visibilidad y articulación para diseñadores y otros trabajadores de las industrias creativas de Mendoza, con propuestas que permitan conectar proyectos, colaboradores y oportunidades de desarrollo.

Al hacer un balance, Prisco destacó el trabajo colectivo y la posibilidad de concretar una idea que durante meses había permanecido en su imaginación.

«Hay proyectos que uno imagina durante mucho tiempo y que, cuando finalmente suceden, superan incluso aquello que había soñado», señaló.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

El diseñador Felipe Prisco presentó su nueva colección de alta costura femenina.

Para el joven diseñador, la presentación significó algo más que mostrar una colección. Fue compartir una mirada personal sobre el mundo y llevarla a un espacio donde cada elemento —desde un vestido hasta una intervención musical— tuviera un sentido dentro de la misma propuesta.

«Tengo 19 años y sé que todavía queda muchísimo por recorrer, pero poder mirar hacia atrás y ver todo lo que fuimos construyendo es algo que realmente me llena de orgullo», expresó.

En una disciplina donde el vestido suele concentrar toda la atención, Prisco eligió esta vez ampliar el escenario. La colección fue el centro de una experiencia en la que la moda buscó dialogar con otras artes y con una historia que, antes de llegar a la pasarela, había comenzado como una búsqueda personal.

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