La Ciudad de Mendoza comenzó la demolición de un inmueble ubicado en calle Maipú al 200, luego de que un vecino advirtiera sobre el movimiento de personas y las condiciones en las que se encontraba la propiedad a través del sistema Ojos en Alerta.
El inmueble había funcionado años atrás como hospedaje y contaba con unas 16 habitaciones. Con el paso del tiempo sufrió un marcado deterioro y fue ocupado de manera irregular, mientras sus usurpadores alquilaban las habitaciones.
La Ciudad de Mendoza comenzó la demolición de un inmueble ubicado en calle Maipú al 200, luego de que un vecino advirtiera sobre el movimiento de personas y las condiciones en las que se encontraba la propiedad a través del sistema Ojos en Alerta.
El aviso permitió poner en conocimiento del municipio la situación del lugar, que presentaba un marcado deterioro y era señalado como un espacio utilizado para actividades informales. A partir del planteo, se realizaron distintas actuaciones y reuniones con vecinos de la zona.
En paralelo, el municipio logró establecer contacto con los propietarios del inmueble, que tienen domicilio en Rivadavia, y avanzó con las medidas correspondientes ante el estado de la construcción.
La propiedad tiene una superficie de 515 metros cuadrados y años atrás había funcionado como hospedaje. En ese período contaba con unas 16 habitaciones. Con el paso del tiempo, la construcción sufrió un importante deterioro, particularmente por las características de sus materiales: gran parte del inmueble está construido en adobe.
La propiedad también se encontraba ocupada de manera irregular. Según la situación descripta, las personas que la habían usurpado además alquilaban las habitaciones del lugar. Antes del comienzo de la demolición se concretó la desocupación de las personas y los bienes que todavía permanecían dentro del inmueble.
Una de las propietarias, Silvia, se hizo presente en el lugar y relató el proceso que atravesó la familia con el inmueble.
“Esta es una propiedad que fue familiar y ahora está en sucesión. Hace tres años y medio fue usurpada. Le dimos intervención a las autoridades correspondientes y como no tuvimos respuestas, nos contactamos con el municipio. Finalmente tuvimos una solución, que fue sacar a la gente y demoler el inmueble”.
La propietaria explicó de esta manera que la construcción pertenecía a su familia y que actualmente se encuentra en sucesión. También señaló que la usurpación se había producido tres años y medio antes y que, ante la falta de respuestas que manifestó haber recibido, recurrieron al municipio.
El avance de la demolición se produjo después del agravamiento de las condiciones edilicias de la propiedad.
A través del Decreto Nº 498/2026, el municipio dispuso el allanamiento, la desocupación y la clausura del inmueble, además de la posterior demolición de los sectores afectados y en mal estado. La medida también contempla la limpieza del terreno y el cierre reglamentario que corresponda una vez finalizados los trabajos.
De esta manera, el inmueble ubicado sobre calle Maipú al 200 comenzó a ser intervenido para retirar la construcción deteriorada, después del aviso realizado por un vecino mediante Ojos en Alerta y de las actuaciones posteriores llevadas adelante por el municipio.