En el marco del Ciclo Pilares IA organizado por Los Andes, el doctor Alejandro Mauro, jefe de Transformación Digital de la Clínica Alemana de Santiago, expuso sobre el avance de un plan de inteligencia artificial aplicado a la práctica médica.
El especialista de la Clínica Alemana de Santiago expuso en el Ciclo Pilares sobre la aplicación de asistentes virtuales en la gestión de historias clínicas.
En el marco del Ciclo Pilares IA organizado por Los Andes, el doctor Alejandro Mauro, jefe de Transformación Digital de la Clínica Alemana de Santiago, expuso sobre el avance de un plan de inteligencia artificial aplicado a la práctica médica.
La iniciativa busca reducir la burocracia hospitalaria mediante el desarrollo de software y agentes inteligentes capaces de automatizar tareas administrativas. Durante su exposición, Mauro explicó cómo estas soluciones ya están integradas a la historia clínica electrónica y contribuyen a optimizar el trabajo de los equipos de salud.
El proyecto de transformación digital que lidera en la Clínica Alemana de Santiago lleva cuatro años de desarrollo y ya tiene tres etapas implementadas. Según detalló, la institución incorporó modelos de lenguaje a la historia clínica electrónica en 2023 y hoy dispone de decenas de herramientas de inteligencia artificial para asistir distintas tareas clínicas y administrativas.
También señaló que su adopción crece de manera sostenida entre los profesionales, aunque con diferentes niveles de uso. No obstante, advirtió que escalar estas tecnologías supone un desafío económico importante, debido a los elevados costos de procesamiento de datos y utilización de modelos de inteligencia artificial.
Mauro enmarcó su trabajo dentro de un plan institucional que busca redefinir la gestión hospitalaria a partir del software. "Nuestro plan agéntico se llama Desburocratizando la práctica clínica", afirmó durante su exposición al describir la estrategia de la clínica chilena.
El médico explicó que en 2014 encabezó la implementación de la historia clínica electrónica en Clínica Alemana. Sin embargo, señaló que la digitalización no solo aportó eficiencia, sino que también incrementó las reglas y exigencias administrativas. En ese sentido, sostuvo que el sistema de salud se transformó en un entorno altamente regulado por formularios y validaciones.
"Yo implementé la historia clínica electrónica en la Clínica Alemana de Santiago y me pasé a llamar el rey obligatorio... era el monarca de la burocracia médica dentro de la historia clínica electrónica", relató.
Como parte de ese recorrido, recordó una analogía que utilizó para describir aquella etapa. "Yo hacía de una atención médica un formulario permanente. Mi frase era: 'todos a completar datos obligatorios'", dijo al evocar la lógica de exigencias que, según planteó, caracteriza a los sistemas hospitalarios modernos.
Según explicó, la llegada de los agentes de inteligencia artificial modificó por completo ese escenario. "Llegó una tecnología, que es la agéntica, que nos dio un salvavidas a los burócratas y a los jefes de burocracia", aseguró.
De acuerdo con Mauro, la burocracia no es un efecto secundario, sino una consecuencia estructural de la organización sanitaria. El especialista indicó que cada proceso clínico requiere múltiples validaciones para garantizar la facturación, las auditorías y las acreditaciones.
El eje tecnológico de la exposición se centró en el concepto de “agencia” aplicado a la inteligencia artificial. Mauro definió estos sistemas como software capaz de ejecutar tareas con autonomía y adaptación a objetivos clínicos.
“El software es lo único que es importante”, afirmó al subrayar que el valor no está en el hardware ni en la apariencia de los sistemas, sino en su capacidad de ejecución.
El médico explicó que, tras la irrupción de modelos como ChatGPT, la clínica incorporó estos modelos de lenguaje directamente en la historia clínica electrónica. Según señaló, esta integración le permitió los profesionales pueden solicitar resúmenes clínicos, redactar evoluciones médicas, generar informes, elaborar indicaciones para pacientes y obtener líneas de tiempo a partir de datos existentes.
"El médico puede escribir una evolución escribiendo muy poquitas palabras y puede decirle 'mejorame esta evolución si como cirujano'. O le puede pedir 'mejorame como medicina interna'", explicó.
Una parte central del sistema consiste en agentes que acceden a múltiples fuentes de información hospitalaria. Mauro explicó que estos mecanismos permiten consultar laboratorios, imágenes y evoluciones clínicas sin navegación manual.
De acuerdo con el especialista, este cambio transformó la interacción del médico con el sistema. Ya no se trata de buscar información, sino de solicitarla directamente al agente, que la organiza y la presenta.
Mauro también advirtió sobre las limitaciones y desafíos de estas tecnologías en entornos reales. Uno de los principales problemas es el costo de escalamiento y uso intensivo de recursos computacionales.
En ese marco, sostuvo una crítica estructural al funcionamiento de los hospitales. “Los hospitales somos el centro más ineficiente de la historia de la ineficiencia porque es extremadamente complejo”, señaló al describir la complejidad operativa del sistema sanitario.
El especialista explicó que la implementación de inteligencia artificial no resuelve por sí sola los problemas organizacionales. En esa línea, afirmó que la calidad de los datos es un factor determinante para el funcionamiento de los sistemas. "La IA no arregla ningún desorden. Si no es que te lo escala", sostuvo.
“No hay cómo hacer magia con la data basura”, advirtió al remarcar que los errores en los registros clínicos limitan el potencial de cualquier modelo automatizado.
Desde su perspectiva, la inteligencia artificial puede mejorar procesos, pero depende de estructuras previas bien diseñadas. Mauro indicó que la transformación digital requiere revisar desde la base cómo se registran y gestionan los datos médicos.
Hacia el cierre de su exposición, el jefe de Transformación Digital de la Clínica Alemana de Santiago planteó que el desarrollo actual es solo una etapa dentro de un proceso más amplio de automatización hospitalaria.
Además de AlemanaGPT, Mauro presentó otros desarrollos ya implementados en la institución, como AlemanaVoice, que convierte automáticamente la conversación entre médico y paciente en una evolución para la historia clínica, y AlemanaIA, un asistente conversacional que permite a los profesionales buscar información clínica, realizar consultas y ejecutar distintas tareas dentro del sistema mediante lenguaje natural.
El objetivo, explicó, es avanzar hacia agentes inteligentes capaces de ejecutar acciones clínicas, como la gestión de traslados de pacientes o la optimización del uso de camas, siempre bajo supervisión médica.
Mauro remarcó que la clave del futuro sanitario estará en la integración entre conocimiento clínico, datos estructurados y sistemas inteligentes. En ese marco, sostuvo que la transformación no depende únicamente de la tecnología, sino de la capacidad institucional de reorganizar procesos y asumir nuevos modelos de trabajo.