La transformación digital del sistema de salud de Mendoza avanzó en los últimos años con el objetivo de integrar plataformas, mejorar la atención y facilitar el acceso de los pacientes. Durante una presentación en la vertical Health Tech del Ciclo Pilares IA de Los Andes, Federico Baigorria, director de Salud Digital y coordinador del Programa de Transformación Digital del Ministerio de Salud y Deportes de Mendoza, sostuvo que la tecnología solo cobra valor cuando ayuda a resolver problemas concretos del sistema sanitario y mejora el cuidado de las personas.
La provincia concentra gran parte de sus servicios en plataformas digitales y trabaja en la integración de sistemas que históricamente funcionaron de manera aislada.
Según detalló Baigorria, Mendoza obtuvo recientemente la aprobación de un financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) por 85 millones de dólares para acelerar los procesos de transformación digital. Además, señaló que cerca del 90% de los turnos del sistema público ya se gestionan mediante una plataforma unificada.
La salud antes que la tecnología
Baigorria planteó que uno de los errores más frecuentes en los procesos de modernización es considerar a la tecnología como una meta en sí misma. “Generalmente se usa la tecnología como un objetivo y no como el medio. Ahí hay un gran error de concepción”, afirmó.
Para ilustrar esa idea recordó una propuesta surgida dentro del sistema de salud. Un colaborador planteó digitalizar historias clínicas históricas mediante inteligencia artificial para interpretar documentos manuscritos. Sin embargo, según explicó, el problema no estaba en la capacidad tecnológica para procesar papeles, sino en definir primero qué necesidad sanitaria se pretendía resolver.
“El objetivo tiene que ser sanitario. No puede romper la tecnología y este es el primer mensaje”, sostuvo. En esa línea, remarcó que la finalidad del sistema público sigue siendo garantizar el acceso, la equidad, la continuidad del cuidado, la oportunidad y la calidad de las prestaciones.
Baigorria indicó que las herramientas digitales pueden facilitar esos objetivos, pero nunca reemplazarlos. Según señaló, incorporar innovación sin impacto real sobre la experiencia de los pacientes puede generar avances aparentes que no modifican los problemas de fondo.
Del sistema aislado al ecosistema integrado
Uno de los principales desafíos identificados por el Ministerio fue la fragmentación tecnológica. Baigorria explicó que el sistema de salud argentino ya presenta una fragmentación natural por su propia estructura institucional y que, durante años, esa situación se agravó con la proliferación de plataformas que no se comunicaban entre sí.
“Teníamos cinco sistemas de turnos. No es un problema tener cinco sistemas de turnos; el problema es que ninguno hablaba entre sí”, señaló.
Según explicó, esa situación dificultaba la continuidad de atención de los pacientes y generaba duplicación de esfuerzos dentro de los establecimientos sanitarios. Frente a ese escenario, el Ministerio optó por abandonar la idea de construir una única plataforma capaz de resolver todas las necesidades.
Baigorria sostuvo que la estrategia actual consiste en desarrollar un ecosistema digital compuesto por sistemas independientes pero conectados entre sí. De ese modo, cada herramienta cumple una función específica mientras comparte información con el resto de la red sanitaria.
El funcionario indicó que ese modelo permite ordenar la gestión de datos y evitar que nuevos desarrollos tecnológicos vuelvan a generar compartimentos aislados dentro del sistema.
Inteligencia artificial con impacto real
La incorporación de inteligencia artificial ocupa un lugar creciente en la agenda sanitaria, aunque Baigorria advirtió sobre el riesgo de utilizarla únicamente por tendencia tecnológica.
“Si ustedes no ordenan la capa del sistema, cuando hablen de inteligencia artificial yo lo veo difícil”, afirmó.
El director de Salud Digital consideró que muchas iniciativas fracasan porque se implementan sin una estructura previa que garantice datos integrados y procesos organizados. Desde su perspectiva, la inteligencia artificial debe apoyarse sobre sistemas interoperables y objetivos claramente definidos.
Como ejemplo, mencionó la gestión de turnos. “Meter sistemas de inteligencia artificial para optimizar la gestión del turno y que la persona vaya a las seis de la mañana a un establecimiento, no le ha cambiado nada”, sostuvo.
Baigorria explicó que la verdadera transformación ocurre cuando la tecnología modifica efectivamente la experiencia de los ciudadanos. Según precisó, digitalizar procesos sin mejorar el acceso o reducir barreras termina generando resultados limitados pese a la inversión realizada.
Gobernanza y financiamiento para sostener el cambio
Otro aspecto central del proceso es la gobernanza tecnológica. Baigorria señaló que, una vez alcanzada cierta integración, el desafío consiste en evitar que el ecosistema vuelva a fragmentarse con la incorporación de nuevas herramientas.
Según explicó, el Ministerio trabaja en mecanismos que permitan ordenar el crecimiento de los sistemas y garantizar estándares comunes para toda la red sanitaria.
En ese contexto, destacó la reciente aprobación de un crédito del BID destinado a profundizar la transformación digital. “Postulamos 85 millones de dólares para acelerar o impulsar los procesos de transformación digital”, precisó.
Baigorria aseguró que la provincia continuará avanzando en proyectos vinculados a la inteligencia artificial, aunque insistió en que el eje seguirá siendo el fortalecimiento del sistema de salud. “Tenemos que empezar por la necesidad del paciente primero”, afirmó. Para el funcionario, el futuro de la innovación sanitaria dependerá menos de la tecnología disponible que de la capacidad de utilizarla para garantizar una atención más accesible, integrada y de mayor calidad.