La jueza Julieta Makintach, suspendida y protagonista del escándalo vinculado al documental sobre el juicio del caso Maradona, enfrenta un momento decisivo. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, todavía no aceptó su renuncia, lo que mantiene abierto el proceso de juicio político al que se expone la magistrada. Makintach tiene un plazo de dos semanas para presentar su defensa ante la Comisión Bicameral de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios.
La Comisión Bicameral notificó formalmente a Makintach y a su abogado Darío Saldaño de las acusaciones en su contra, que incluyen “mal desempeño de sus funciones”, “incumplimiento de deberes” y “posibles comisiones de delitos”. Estas denuncias surgieron tras la polémica por la filmación no autorizada del documental “Justicia Divina”, en el que Makintach participó activamente y que fue grabado durante el desarrollo del juicio por la muerte de Diego Maradona.
El informe que eleva la Comisión Bicameral detalla que la jueza habría utilizado recursos públicos para un proyecto con fines comerciales y vulnerado la imparcialidad requerida en su cargo. Aunque el caso generó preocupación inicialmente por la gravedad de las acusaciones, fuentes cercanas a Makintach informaron que el contenido final del informe fue menos severo de lo esperado, lo que generó cierto alivio en su entorno.
El proceso judicial de Makintach incluye además un juicio penal en San Isidro relacionado con el documental, donde recientemente cambió de defensa y ahora está representada por Nicolás Urrutia. Mientras tanto, el juicio político sigue su curso y también involucra a los otros jueces que formaron parte del tribunal del caso Maradona, Verónica Di Tommaso y Maximiliano Savarino, aunque las acusaciones en su contra están en espera de avanzar junto a las investigaciones penales.
Desde fines de mayo, Makintach se encuentra suspendida por la Suprema Corte de Justicia bonaerense, y luego fue apartada preventivamente por el Jurado de Enjuiciamiento, lo que implica que no puede ejercer funciones y sufrirá descuentos salariales mientras dure el proceso. Su abogado, Darío Saldaño, calificó estas medidas como “excesivas e injustificadas” y enfatizó que la renuncia presentada por la jueza revela su intención de retirarse definitivamente del cargo.
El futuro inmediato de Makintach depende ahora de la decisión de Axel Kicillof, quien deberá definir si acepta la renuncia o si continúa el proceso de jury. Según fuentes consultadas por TN, el mandatario provincial podría esperar hasta el límite del plazo para tomar una resolución. Si la Comisión Bicameral continúa con la acusación y la defensa presenta su descargo dentro del plazo estipulado, se convocará a una audiencia para evaluar la admisibilidad de las pruebas, lo que dejaría sin efecto la posibilidad de aceptar la renuncia.
El documental y el escándalo
El proyecto audiovisual “Justicia Divina” buscaba mostrar el juicio por la muerte de Maradona desde la perspectiva de la jueza Makintach. La idea fue concebida por el guionista Juan Manuel “Chavo” D’Emilio, quien conoció a la magistrada a través de una amiga común. El documental estaba planificado para ser publicado una vez concluido el juicio y con autorización formal.
Durante el desarrollo del proceso judicial, se grabaron imágenes tanto en los tribunales como en el despacho de Makintach, utilizando cámaras que resultaron evidentes para los presentes. El proyecto contemplaba seis capítulos que detallaban diferentes aspectos de la justicia y el juicio.
La revelación pública de la filmación y el guion completo del documental durante una audiencia generó un gran revuelo y motivó denuncias penales presentadas por la defensa de los acusados en el juicio. Estas denuncias derivaron en la suspensión de Makintach y, finalmente, en la anulación del juicio por la muerte de Maradona.