Bárbara Bonelli, directora ejecutiva de la entidad "Habitat para la humanidad", advirtió en "Encendidos", programa de Aconcagua Radio que el costo de la vivienda es una central preocupación de las familias en Argentina, y las obliga a recortar gastos para llegar a fin de mes. Además, el 83% de la población redujo un consumo básico para afrontar los gastos habitacionales.
En Argentina, ocho de cada diez personas se ven obligadas a privarse de consumos básicos para poder afrontar los costos habitacionales. Según un estudio global realizado por la organización Hábitat para la Humanidad en 22 países, el 83% de la población argentina redujo al menos un gasto esencial en el último año para sostener su vivienda, un indicador que supera con claridad el promedio mundial del 75%.
Ajustes en alimentos, salud y energía
La combinación de alta inflación y el incremento de las tarifas de servicios públicos ha agravado significativamente la vulnerabilidad de las familias. Entre los recortes más severos registrados por el informe, el 38% de los encuestados ajustó sus gastos en alimentación y compras de primera necesidad, mientras que el 37% debió recurrir a sus ahorros o fondos de emergencia para cubrir costos de vivienda. Asimismo, un 35% buscó trabajos o tareas adicionales para sumar ingresos y un 34% se vio obligado a elegir entre abonar la vivienda o cubrir la alimentación.
Uno de los datos más alarmantes del informe refiere a los servicios básicos: "el 19% de las familias argentinas limita el uso de calefacción o refrigeración para poder llegar a fin de mes".
Bárbara Bonelli explicó la gravedad de esta situación: "No estamos hablando acá de ahorrar para un bien mayor o para irme de vacaciones; estamos hablando de verse obligados a reducir gastos en alimento, en atención médica, en descanso, ahorro de energía, o recurrir a ahorros para imprevistos, sacrificando necesidades básicas para sostener la vivienda".
Los inquilinos son el sector más vulnerable ante los imprevistos
El relevamiento analizó la realidad tanto de propietarios como de inquilinos, evidenciando una brecha de vulnerabilidad. Mientras el 31% de los propietarios reporta dificultades para afrontar los gastos del inmueble, entre los inquilinos esa cifra se eleva al 50%.
A esto se suma una profunda inestabilidad: el 68% de los inquilinos teme que cualquier gasto inesperado ponga en riesgo su permanencia en el hogar. Sobre este aspecto, Bonelli detalló: "¿De qué estamos hablando cuando decimos un imprevisto? No estamos hablando de grandes cosas. A cualquier persona se le puede romper la heladera y ese imprevisto tiene un costo tan grande en los gastos mensuales que se ve afectada la capacidad de pagar un alquiler, generando el temor de quedar en la calle".
Proyectos de vida paralizados
Más allá de la urgencia económica mensual, el costo habitacional funciona como un obstáculo estructural para el desarrollo personal y familiar. El dato más revelador del estudio indica que el 57% de las familias frena o posterga la decisión de tener hijos debido a los costos asociados a la vivienda.
Bonelli remarcó la importancia del acceso al hábitat como condición fundamental para la sociedad: "Tener una vivienda segura, adecuada y asequible es la base para la vida, para el desarrollo y, sobre todo, es la condición habilitante para muchos aspectos: formar una familia, acceder a la educación, tener buena salud o aspirar a un mejor trabajo". Además, la especialista advirtió que la falta de certeza habitacional obliga a posponer estudios universitarios, tratamientos médicos o jornadas laborales razonables, lo que "genera un achatamiento en el desarrollo de las familias".
Falta de soluciones estatales y la opción del alquiler social
Frente a la percepción mayoritaria de que no existen políticas públicas eficaces para resolver la emergencia habitacional, Bonelli enfatizó la necesidad de construir alternativas concretas. En particular, apuntó al segmento de trabajadores informales, quienes, aun teniendo voluntad y capacidad de pago, quedan excluidos del mercado formal de alquileres por la imposibilidad de demostrar ingresos.
"Desde Hábitat para la Humanidad no nos quedamos solo diagnosticando la realidad. Hace 15 años llevamos adelante un proyecto de alquiler social en la Ciudad de Buenos Aires destinado a personas que trabajan de manera informal y que no pueden acceder a un crédito hipotecario ni cumplir con las barreras del mercado formal", expreso Bonelli.
Finalmente, la directora de la entidad instó a incorporar la problemática de la vivienda en la agenda política y legislativa: "Creemos que hay que hacer un trabajo muy fuerte para insertar en el debate público que hay políticas posibles y muy eficientes para que las personas accedan a la vivienda y, por medio de ese acceso, puedan desarrollarse".
Escucha la nota completa acá y podés escuchar la radio en vivo en www.aconcaguaradio.com