8 de septiembre de 2026 - 19:44

4 de cada 10 hogares argentinos enfrentan algún tipo de déficit habitacional

Un nuevo estudio revela que más de 6,4 millones de hogares sufren carencias estructurales o de acceso a servicios básicos en el país.

El acceso a una vivienda adecuada continúa posicionándose como uno de los desafíos socioeconómicos más apremiantes de la Argentina. En este contexto, el 40,67% de los hogares argentinos presenta algún tipo de déficit habitacional, lo que representa a 6,4 millones de hogares en todo el territorio nacional.

Así lo demuestra el recientemente presentado Atlas de la Vivienda Digna y Sustentable en Argentina, una investigación desarrollada por el Centro de Estudios Económicos Urbanos de la Escuela de Economía y Negocios de la Universidad Nacional de San Martín (CEEU-UNSAM), impulsada por la firma de soluciones para la construcción sostenible Saint-Gobain.

De todos los hogares afectados, cerca de 687.000 requieren una vivienda nueva (déficit cuantitativo). Sin embargo, la inmensa mayoría, más de 6,2 millones de hogares, se enfrenta a lo que se denomina déficit cualitativo.

Este tipo de déficit está directamente asociado con condiciones de habitabilidad que, si bien son recuperables o mejorables, hoy vulneran la dignidad de las familias. Entre las principales deficiencias se destacan el hacinamiento, el uso de materiales deficientes y graves dificultades para acceder de manera formal e higiénica a los servicios de infraestructura básica.

El Atlas revela que el 25,45% de los hogares registra conexiones deficientes a servicios básicos y casi el 15% de la población habita bajo condiciones de hacinamiento.

Por otro lado, solo el 62,7% de los hogares reside en viviendas construidas con materiales resistentes y considerados adecuados. El porcentaje restante habita estructuras que evidencian diversos grados de deterioro o precariedad material.

Si bien un 85% cuenta con acceso al agua potable por red pública, apenas el 61,7% dispone de conexión a la red cloacal, una brecha de infraestructura que repercute de forma directa en las condiciones sanitarias y de salud pública.

Un mapa de profundas desigualdades territoriales

El estudio no solo cuantifica la emergencia, sino que además traza una cartografía del déficit, dejando al descubierto disparidades geográficas extremas en el desarrollo argentino. Mientras que la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) se posiciona con los niveles más bajos de déficit habitacional, las realidades del norte del país describen un escenario sumamente crítico.

En provincias como Santiago del Estero, Chaco y Formosa, el déficit habitacional supera al 55% de los hogares. Es en estas jurisdicciones del norte argentino donde se registra, a su vez, la mayor concentración de viviendas edificadas con materiales deficitarios y los índices más alarmantes de hacinamiento familiar. Estas asimetrías territoriales demuestran que las políticas habitacionales requieren abordajes y respuestas diferenciadas que reconozcan las particularidades de cada región.

Cambios demográficos y el retroceso del sueño de la "casa propia"

La reducción general del tamaño promedio de las familias, el incremento sostenido de hogares unipersonales y monoparentales, y el progresivo envejecimiento poblacional plantean un nuevo reto: la urgencia de diseñar viviendas flexibles, accesibles y adaptadas a estas nuevas configuraciones sociales.

Las estadísticas oficiales muestran un claro retroceso en la tenencia de la vivienda: la proporción de hogares propietarios disminuyó del 73% en 2010 al 68,9% en 2020. Esta tendencia a la baja expone las crecientes barreras para que las familias de sectores medios y vulnerables logren acceder a la propiedad en el mercado inmobiliario formal.

Frente a este panorama, el Atlas propone dar un salto de calidad en la discusión pública, superando la mera métrica de la cantidad de ladrillos para incorporar un concepto de vivienda adecuada y sustentable.

Para que una vivienda sea considerada digna y sostenible, el informe propone incorporar de manera transversal dimensiones esenciales como la calidad constructiva, el acceso real al saneamiento, la seguridad jurídica de la tenencia, la localización urbana y la eficiencia energética.

"El Atlas de la Vivienda pone en evidencia el alcance de los déficits habitacionales y la necesidad de abordarlos con información, planificación y una mirada de largo plazo. Contar con datos confiables es el primer paso para impulsar soluciones que permitan avanzar hacia un modelo de vivienda más digno, inclusivo y sustentable para todos los argentinos", expresó Tomás Quinteros, CEO de Saint-Gobain Argentina y Uruguay.

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