27 de septiembre de 2014 - 00:00

Se puede reducir costos en olivos

Un modo de bajar gastos en este sector es, según el autor, eficientizar el uso de aplicaciones para combatir plagas y enfermedades con la visión puesta en un manejo integrado del cultivo, así como en las buenas prácticas agrícolas.

Sabemos que las economías regionales, y la olivicultura no escapa a esta situación, atraviesan una época de crisis, pero es entonces cuando se debe agudizar el ingenio y hacer foco en la disminución de costos internos de las empresas agrícolas.

Una práctica habitual son las aplicaciones fitosanitarias para el manejo de agentes patógenos (plagas y enfermedades). Se ha realizado tradicionalmente mediante productos químicos (fitosanitarios), según calendarios fijos establecidos, sin la visión actual, centrada en la seguridad alimentaria y el cuidado del ambiente realizando un manejo integrado del cultivo y con buenas prácticas agrícolas que ayudan a disminuir los costos.

El impacto ambiental provocado en el manejo de las explotaciones olivícolas deriva del tratamiento con insecticidas, herbicidas, fungicidas, etcétera, y de la gestión de sus envases.

Para realizar un tratamiento con garantía de éxito y bajo costo económico y ambiental, se requiere del conocimiento biológico y poblacional de la plaga o enfermedad que interfiere en el olivar, para poder determinar la necesidad del tratamiento, el producto apropiado y el momento correcto para la aplicación.

Cuando hablamos de plagas nos referimos a animales, insectos, ácaros, etcétera que producen daño en los cultivos. En cambio, las enfermedades están relacionadas con la presencia de hongos, bacterias y virus, principalmente.

El monitoreo es clave en este sistema para la toma de decisiones a la hora de determinar la aplicación fitosanitaria a emplear. Este permite realizar las aplicaciones sólo si es necesario ya que primero se determina la presencia o ausencia de plaga o enfermedad y realizar un uso más eficiente y racional de los insumos.

Un control en el momento adecuado hace que se apliquen dosis mínimas de producto. Examinar la planta en su conjunto y sus órganos para determinar si está afectada por una enfermedad es importante porque permite tomar medidas de control eficaces y específicas. Muchas veces una sintomatología es enmascarada por otra.

El momento de aplicación depende de la etapa del ciclo que está atravesando el patógeno, ya que muchas veces se realizan aplicaciones de productos en períodos poco oportunos de control, trayendo aparejado no sólo el costo del producto sino también los propios del uso del tractor, la máquina pulverizadora, mano de obra, gasoil, etc.

Una vez realizadas las aplicaciones se debe respetar el tiempo de reingreso al cultivo.

La rotación de formulaciones químicas impide el desarrollo de resistencias de las plagas y enfermedades que queremos controlar con lo cual se disminuyen aplicaciones y dosis con la consecuente reducción de pasadas al cultivo y la disminución en los costos.

La práctica de desmalezado es importante como medida de control porque muchas plagas se hospedan en las malezas y luego se dispersan al cultivo.

Otra práctica que colabora en la reducción de costos de aplicación es la poda adecuada, que permita la iluminación y ventilación de zonas muy boscosas dentro de la planta, evitan desarrollo de ciertas plagas y enfermedades que se desarrollan mejor bajo esas condiciones, con la ventaja de que al momento de la aplicación fitosanitaria el producto ingresará con mayor facilidad al interior de la copa de los árboles.

Cuando en una propiedad se realiza un manejo integrado de plagas, se intenta mantener a las mismas controladas, por debajo del umbral de daño, basándose en el cuidado del ambiente y apoyándose en un conjunto de técnicas que permiten lograr ese objetivo.

El desafío es realizar un exhaustivo monitoreo de plagas y enfermedades sin descuidar las malezas, poniendo énfasis en el respeto por el ambiente, buscando alimentos de calidad e inocuidad a través de una agricultura sostenible que mantenga la rentabilidad de las explotaciones sin perder de vista las demandas sociales.

Cuando un productor trabaja en la disminución de costos debe hacer foco en una reingeniería de sus fortalezas haciendo uso de sus conocimientos adquiridos, pero también con el apoyo de información certera que le permita tomar mejores decisiones.

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