Entre los principales hallazgos se destaca que:
Entre los principales hallazgos se destaca que:
El estudio arroja que los principales motivos para vacunarse son la protección de personas cercanas (93,4%), un contexto en donde los demás también se vacunan (89,8%), y presentar un cuadro grave de COVID-19 o riesgo de morir (85,1%).
Las situaciones que más motivarían a las personas a seguir vacunándose hoy en día son: la indicación del médico u otro significativo (78,5%) y el aumento de casos de COVID-19 por una nueva ola o variante (71,2%). Las dos razones fueron señaladas por las personas vacunadas como los principales motivos para seguir recibiendo nuevas dosis de la vacuna.
Más de la mitad de los encuestados (62,8%) considera efectiva la vacunación como medida protectora contra la enfermedad de COVID-19. En proporción similar (69,4%), las personas consideran que el gobierno fue eficiente en la implementación de esta medida de prevención.
Asimismo, más de la mitad de las personas reporta tener suficiente información sobre la eficacia, los efectos adversos y el procedimiento de desarrollo y autorización de la vacuna, además de los centros de vacunación y las dosis de refuerzo.
Los entrevistados seleccionaron a los profesionales y organizaciones de la salud como las fuentes más confiables de información sobre la vacunación contra el COVID-19.
El estudio afirma que el efecto social-comunitario es importante a la hora de implementar una estrategia de convocatoria a la vacunación, la actitud positiva a vacunarse se sostiene con mayor intensidad si hay otro cercano que también se vacuna o para proteger a otros que pueden ser vulnerables a situaciones de gravedad por el contagio de COVID-19.
El informe sugiere reforzar la imagen de los médicos como fuente de información confiable, ya que la gran mayoría de los encuestados señaló que se vacunaría si se lo indicara su médico. El mensaje debe comunicar que la conducta de vacunación sigue siendo necesaria, junto con los motivos y sus beneficios. Además, se recomienda reforzar la conducta positiva que se tuvo frente a la vacuna (el 95% se vacunó) y el compromiso responsable que tuvo la sociedad frente a la pandemia.
Por último, se sugiere promover modelos sociales a seguir, tales como referentes o grupos sociales, mostrar que las personas se siguen vacunando actualmente y plantear los avances que se han hecho con respecto a la vacunación y a los efectos secundarios. Resulta importante mostrar evidencia e información de la eficacia de la vacunación a partir del desarrollo científico y apoyarse en la evolución lograda en la incorporación de las vacunas actuales.
Acceder al informe “Actitudes y comportamientos hacia la vacunación de COVID-19″