28 de octubre de 2016 - 00:00

Rusia amenaza, la OTAN se moviliza

La Alianza Atlántica anunció despliegues de soldados, artillería, tanques y cazabombarderos frente a las fronteras rusas. Afirma que Moscú tiene allí unos 330.000 hombres. Es la mayor movilización desde el final de la Guerra Fría.

El continente europeo parece volver, paso a paso, a la situación de la Guerra Fría. La OTAN denuncia despliegues militares rusos y responde con sus propios despliegues.

Aumentan así los soldados en las fronteras orientales del bloque y la maquinaria militar se engrasa entre las acusaciones rusas de que la Alianza Atlántica pretende un conflicto militar y el miedo de los países de Europa oriental a Rusia desde que Moscú ocupó la provincia ucraniana de Crimea y echó nafta al fuego del conflicto en el sureste de Ucrania.

Reunidos en Bruselas, los cancilleres de los 28 países de la OTAN anunciaron más despliegues de soldados, artillería, tanques y cazabombarderos en su flanco oriental y mostraron preocupación por el despliegue naval ruso en el Mediterráneo que incluye por primera vez en años el único portaaviones ruso, el Kuznetsov. La OTAN asegura que esa flota rusa se unirá a los bombardeos en Siria, algo que Moscú negó ayer.

Esa flota, que recorrió todo el Mar del Norte y la costa atlántica europea en los últimos días para cruzar el Estrecho de Gibraltar, estuvo a punto de provocar un incidente diplomático cuando España, a petición de la OTAN, no le permitió repostar en Ceuta.

La OTAN enviará cazabombarderos británicos a Rumania y tropas, tanques y artillería estadounidense a las repúblicas bálticas, Polonia y Rumania. Casi todos los países de la Alianza Atlántica anunciaron entre el miércoles y ayer su contribución al movimiento. Estos nuevos despliegues convierten a las fuerzas de la OTAN estacionadas frente a las fronteras rusas en las mayores desde la Guerra Fría.

Canadá enviará 400 soldados a Letonia, que liderarán un grupo del que también formarán parte 150 italianos y contingentes menores de albaneses, polacos y eslovenos. Alemania liderará el grupo de Lituania con 600 soldados y otros 450 que aportarán Bélgica, Croacia, Holanda, Francia, Luxemburgo y Noruega.

Gran Bretaña se hará cargo de Estonia con 800 soldados apoyados por daneses y franceses. Todos esos grupos irán equipados con drones, carros de combate, piezas de artillería y otros vehículos blindados. Estados Unidos colocará 900 soldados en Polonia y enviará tanques y artillería.

Además, la OTAN anunció que Canadá, Alemania, Polonia, Turquía, Gran Bretaña, Estados Unidos y Holanda enviarán hombres a Rumania para formar una “brigada” conjunta. Para la OTAN, una brigada suma al menos 5.000 hombres. Rumania es una de las dos sedes -con Polonia- de los elementos europeos del escudo antimisiles estadounidense.

El secretario general de la OTAN, el noruego Jens Stoltenberg, aseguró que la respuesta de la Alianza Atlántica es mesurada y que Rusia tiene 330.000 hombres desplegados en su flanco oriental entre Moscú y sus fronteras occidentales.

Moscú envió a principios de octubre a su enclave de Kaliningrado -una reliquia de la Guerra Fría entre Lituania y Polonia- misiles Iskanderde de medio alcance con capacidad nuclear.

Stoltenberg dijo ayer que las tropas no irán de paseo, “estarán preparadas para combatir”. El secretario general dijo que estos movimientos se hacen también como respuesta a los ejercicios militares rusos de los últimos meses que simularon invasiones de Polonia y los países bálticos. Rusia, según la OTAN y la agencia rusa Interfax, planea desplegar cinco buques en el Báltico, algunos de ellos con capacidad para disparar misiles nucleares.

El misil "Satán 2", capaz de destruir   a toda Francia

Quien piense que la vieja doctrina de la destrucción mutua asegurada es cosa del pasado anda muy equivocado. Es que ahora Rusia acaba de presentar, difundiendo imágenes por primera vez, el misil balístico intercontinental (ICBM) más poderoso del mundo, con una capacidad destructiva de 40 megatones, es decir, 2.000 veces la bomba de Hiroshima (15 kilotones).

Su nombre oficial es MS-28 Sarmat, pero ya es conocido como Satán 2 en la terminología de la OTAN, que asimismo es utilizada por medios rusos en inglés. El pasado mayo, la agencia rusa Sputnik lo presentó como capaz de destruir un territorio “del tamaño de Texas o Francia”.

Según la web rusa Prava.Ru, el Satán 2 entrará en producción y será desplegado en el 2018 -al parecer, dos años antes de lo previsto- y sustituirá al RS-36M (SS-18 Satán, en la terminología OTAN) un modelo que data de los años 70/80 y al que le toca ser sustituido debido al desarrollo del escudo antimisiles estadounidense, un sistema parte del cual se aloja en la base española de Rota.

Al parecer, la mayoría de los Satán -que en su día fueron los ICBM más potentes- han sido ya retirados, mientras que el Centro Estatal de diseño de cohetes Makeyev empezó a trabajar en el nuevo misil en el 2010, en respuesta al desarrollo del escudo norteamericano.

Además del escudo antimisiles, otra preocupación para las Fuerzas de Misiles Estratégicos de Rusia es la doctrina estadounidense llamada Prompt Global Strike (PGS), o “ataque global rápido”, consistente en el lanzamiento casi simultáneo de misiles de crucero no nucleares tanto desde tierra como desde el mar o el aire, hasta más de 4.000 según cálculos rusos.

El Satán 2 puede ir equipado con 10 cabezas nucleares pesadas o 16 livianas, o una combinación que incluya contramedidas electrónicas para esquivar el escudo antimisiles. Con un radio de acción de 10.000 kilómetros, uno solo de estos cohetes puede dispersar sus ojivas nucleares sobre un territorio del tamaño de Francia o del estado norteamericano de Texas, o bien toda la costa este de Estados Unidos, y arrasarlo.

El pasado abril se hicieron ensayos con el llamado Proyecto 4202, una cabeza nuclear hipersónica montada en el Satán 2, capaz de volar, después de separarse del misil, a entre 7 y 12 veces la velocidad del sonido, al menos en teoría. Esto la haría imparable.

Fuente: CC

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