La ex presidenta brasileña, Dilma Rousseff, dijo en Montevideo que la democracia "está corriendo riesgo" en América Latina porque "está siendo atacada por hongos y parásitos que corroen los derechos fundabmentales conquistados en nuestro continente".
Durante una larga jornada en la que participó el viernes de una marcha y una charla organizadas por la central gremial de Uruguay, PIT-CNT, y una conferencia en la sede del gobernante Frente Amplio, también dijo que Brasil es “ingobernable” debido a la “fragmentación partidaria” que además lleva a un “desplazamiento” de la ideología política “hacia la derecha”.
“Es imposible que un país con la complejidad de Brasil tenga un frente que sea capaz de garantizar la gobernabilidad”, expresó.
La ex presidenta brasileña reconoció que pese a que ella y Lula protagonizaron Ejecutivos de izquierda, el pueblo también terminó por formar parlamentos “más conservadores”, lo que torna más difícil el hecho de gobernar.
A lo largo de la jornada, Rousseff explicó también el “golpe parlamentario” que la apartó del poder sin cometer “ningún crimen político” -según dijo-, y consideró esa medida como parte de una nueva manera de restringir la democracia que difiere de la utilizada por las dictaduras militares en América Latina en las décadas de 1960 y 1970.