Entran en grupos haciéndose pasar por clientas y aprovechan cualquier descuido de los vendedores para llevarse mercadería del lugar. En su mayoría son mujeres, pero a veces van acompañadas por hombres y hasta niños.
Entran en grupos haciéndose pasar por clientas y aprovechan cualquier descuido de los vendedores para llevarse mercadería del lugar. En su mayoría son mujeres, pero a veces van acompañadas por hombres y hasta niños.
Son las "mecheras" del Centro que desde hace años preocupan a empleados y comerciantes sobre todo desde la calle Las Heras hacia el Norte. Es que este tipo de robo hormiga les genera pérdidas económicas y no encuentran solución.
Si bien muchos han colocado cámaras y tratan de estar atentos a todos los que ingresan, se les hace imposible evitar su accionar. Cuentan que si las atrapa la Policía, las dejan salir a los pocos días y vuelven a cometer más delitos por lo que generalmente optan por no denunciar.
En la página de Facebook de diario Los Andes, "Mendocinos en Alerta" varias personas evidenciaron la problemática.
"Acá vienen siempre, nos han sacado ropa y hasta dinero de la caja", contó Margarita, empleada de una casa de ropa ubicada sobre calle Las Heras.
Ella comentó que generalmente son grupos de mujeres. "Muchas fingen estar embarazadas para generar menos sospechas y hasta vienen con niños", explicó. Por esta frecuente situación allí colocaron cámaras, pero todavía les siguen robando.

"Lo único para lo que nos sirve es para identificar las caras y después, si las ves, pedirles que se retiren", señaló la vendedora. Además aseguró que son siempre las mismas y para que no las reconozcan aprovechan cuando cambian las vendedoras para entrar en acción y hasta llegan a teñirse el pelo.
Desde ese mismo local Florencia recordó que una vez reconoció a dos "mecheras" y les pidió que se retiraran. "Como no pudieron robar nada, volvieron y me amenazaron", narró.
Juan, empleado de una casa de indumentaria femenina en calle General Paz, se manifestó en este mismo sentido. "Son siempre las mismas.
Aprovechan cuando el local está lleno y se meten las cosas en sus bolsos", detalló, a la vez que remarcó que esta actividad delictiva se incrementa en las fechas festivas, así como viernes y sábados.
"Nosotros estamos siempre atentos, pero nunca estamos exentos de que nos vuelva a pasar", reconoció el hombre a la vez que una compañera relató que una vez se agachó para levantar algo del piso y vio cómo unas mujeres se llevaban varias perchas con prendas.
Por su parte, Matías Quiroga, dueño de la marroquinería Brothers, celebró que hace tiempo no ingresan en su local. "Pero ya las conozco. Es probable que vuelvan en plena época de compra de útiles escolares", señaló. Subrayó que tienen que tener "mil ojos" para evitar que le lleven algo del local.
"Uno siempre está atento pero vienen en grupos de tres madres, te distraen y se llevan algo", explicó. Para él, son personas a las que no les importa que las vean delinquiendo. "Actúan a cara de perro porque saben que no les hacen nada. Si se las lleva la Policía a las dos o tres horas ya están libres", se lamentó.

Además remarcó que a pesar de que sean atrapadas in fraganti es muy difícil que logren recuperar la mercadería. "Porque te piden la factura de ese único producto y en el momento es difícil encontrarla, así que ya suelo darla por perdida", reconoció.
Daniela, desde la casa de indumentaria Plaza Vutik, también señaló que se trata de un mismo grupo de mujeres y unos pocos hombres los que suelen cometer este tipo de delitos.
"La Policía no hace mucho, así que ya ni denunciamos", dijo con resignación la mujer. Detalló que muchas están embarazadas y andan con niños. "Andan con bolsos grandes y medio vacíos. Uno se descuida y es inevitable que se lleven algo", aseveró.
Reconocida problemática
Desde la Policía de Mendoza reconocieron que se trata de un problemática que no sólo se da en la provincia sino en todo el país. "Afecta principalmente a ciertos comercios como casas de prendas de mujer y con menos asiduidad en supermercados", señaló Nidia Ríos, comisaria inspectora de la Policía de Mendoza.
Detalló que generalmente son mujeres las que delinquen en este tipo de modalidad y que en pocas ocasiones van con hombres. "Son dos o tres las que operan y suelen aprovechar los negocios cuando hay un sola empleada. Una distrae mientras las otras dos operan", precisó.

Para la funcionaria policial son fácilmente identificables porque ingresan con bolsos grandes y prendas holgadas. "En la mayoría de los casos los comerciantes las conocen y saben cómo operan pero como es un delito de pena menor, muchos de los afectados no denuncian porque lo consideran una pérdida de tiempo", reconoció Ríos. De hecho el Código Penal considera a este delito como hurto simple penado con un mes hasta dos años de prisión.
Lo que la funcionaria recomienda a los comerciantes es analizar si pueden invertir en mayor seguridad. "Tener una persona que se dedique a vigilar, poner cámaras o un sistema de alarmas en las prendas", enumeró. Para resolver este problema, para ella es fundamental la colaboración de los comerciantes.