Este asunto de que cualquiera pueda comprar un arma, en Estados Unidos, y andar por la vida con ella a cuestas les trae a los habitantes de ese país más dolores de cabeza que soluciones.
Este asunto de que cualquiera pueda comprar un arma, en Estados Unidos, y andar por la vida con ella a cuestas les trae a los habitantes de ese país más dolores de cabeza que soluciones.
Y, claro, cuando se trata de armas y descontrol, no hay clase social ni dinero que marque la diferencia. Es por eso que ni siquiera Rihanna se salva de los sustos que un estado de armas libres genera.
La morena estaba pasando una noche divina, a pleno baile y juerga, en el bar Project de Los Ángeles, cuando se desató el pánico.
Fue el miércoles pasado. Ella estaba charlando, riéndose y tomando unos traguitos junto a unos cantantes amigos: Travis Scott y Ty Dolla Sign. De pronto, sin saber cómo, un grupo de hombres que también estaban en el bar, parece que , pero en la vereda, empezar a discutir.
La conversación fue subiendo de tono y como si nada, uno de ellos sacó una pistola y empezó a los tiros. La policía llegó a tiempo para calmar los ánimos de todos y pacificar el lugar, pero inexplicablemente no hubo ningún detenido.
En tanto Rihanna fue evacuada rápidamente del lugar junto a sus amigos. Un susto en medio de la noche.