El Papa emérito Benedicto XVI siguió ayer por televisión desde la residencia apostólica de Castelgandolfo, en las afueras de Roma, la misa del inicio del ministerio petrino de Francisco, quien en su homilía lo recordó con "afecto y gratitud".
El Papa emérito Benedicto XVI siguió ayer por televisión desde la residencia apostólica de Castelgandolfo, en las afueras de Roma, la misa del inicio del ministerio petrino de Francisco, quien en su homilía lo recordó con "afecto y gratitud".
El Papa emérito reside allí desde el 28 de febrero pasado, cuando renunció al pontificado por "falta de fuerzas". Durante el ritual en plaza de San Pedro, Francisco destacó que el inicio de su pontificado coincida con la fiesta de San José, el santo de Joseph Ratzinger.
"Es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado predecesor. Le estamos cercanos con la oración, llena de afecto a gratitud", subrayó. Francisco se trasladará el próximo sábado en helicóptero a Castelgandolfo, en las afueras de Roma, donde visitará a Benedicto XVI y compartirán un almuerzo, en un hecho sin precedentes.
El Papa emérito reside allí en forma temporal y en poco más de un mes y medio se trasladará a convento en el Vaticano donde se dedicará a la oración. Sólo está acompañado por su secretario y personal doméstico de la enorme residencia rodeada de jardines.
Los ojos del mundo católico estarán puestos en la reunión en Castelgandolfo.
Ver a Francisco y al Papa hemérito juntos, se espera sea un acontecimiento histórico.