El mismo día que la tensión militar continuó creciendo con nuevos bombardeos aéreos israelíes y cohetes palestinos, la policía en Jerusalén detuvo ayer a seis israelíes sospechosos de haber quemado vivo a un joven palestino, cuyo cuerpo carbonizado fue encontrado el miércoles pasado.
La policía israelí anunció en un comunicado que detuvo a “varios sospechosos”, pero fuentes oficiales informaron a los principales medios locales que los seis detenidos son nacionalistas radicales y que habrían intentado secuestrar a otro joven palestino de apenas nueve años, según los diarios Haaretz y Ynet, entre otros.
El cuerpo carbonizado de Mohamed Abu Jadair, un joven palestino-estadounidense de 16 años, había sido encontrado el miércoles en un bosque de Jerusalén, apenas dos días después que el Ejército israelí encontrara en Cisjordania, el territorio palestino vecino, los cuerpos de tres jóvenes israelíes.
El asesinato de los tres estudiantes religiosos israelíes en el corazón de la ocupación militar israelí, que ya lleva casi medio siglo, provocó una ola de manifestaciones en todo Israel, algunas abiertamente racistas.
Según adelantaron los medios locales, la investigación de la policía y el Shin Bet el servicio de inteligencia interno israelí indica que un día antes de secuestrar y matar a Jadair, los sospechosos intentaron sin éxito capturar a Musa Zalum, un niño de nueve años, en el barrio de Beit Hanina, en Jerusalén este.
En medio de una creciente tensión, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, el mismo que el lunes pasado había prometido que la organización islamista palestina Hamas “pagará” por la muerte de los tres jóvenes, pidió ayer calma a sus ciudadanos.
“La experiencia prueba que en momentos como estos, uno debe actuar con calma y de forma responsable, no apresuradamente y de forma histérica”, aseguró el premier al comenzar la reunión semanal con su gabinete, informó la cadena de noticias CNN.
Tras la reunión de gabinete, Netanyahu y algunos de sus ministros condenaron nuevamente la muerte de Jadair y pidieron combatir al “terrorismo judío”.
En tanto, la tensión militar continuó creciendo en la Franja de Gaza y en el sur israelí, a donde Tel Aviv movilizó esta semana un importante contingente militar.
Durante el día de ayer un total de 17 proyectiles fueron lanzados desde Gaza hacia el sur israelí, sin causar ninguna víctima. Dos fueron proyectiles de mortero y el resto cohetes de corto alcance.
Israel respondió con una nueva campaña de bombardeos aéreos, apenas horas después de haber lanzado varios ataques durante la madrugada. Tampoco fueron denunciadas víctimas.
Dos combatientes palestinos murieron y otro resultó herido anoche en un ataque aéreo de un dron (avión teleguiado) israelí contra la franja de Gaza, indicó Ashraf al Qudra, portavoz de los servicios de emergencia en Gaza.
Las víctimas pertenecían a un grupo armado atacado por un dron israelí al este del campo de refugiados de Bureij, situado en el centro de este enclave palestino, precisaron testigos.
En un comunicado, el ejército israelí aseguró “haber conseguido impedir otro ataque contra Israel, al atacar a terroristas implicados en el lanzamiento de cohetes desde el centro de la franja de Gaza”.
En otro ataque israelí realizado poco antes, un dron atacó un comando de los Comités de Resistencia Popular (CRP) de Gaza, pero los activistas pudieron escapar, según testigos.
La escalada militar entre Israel y Hamas no sólo puede dejar a la región al borde de una guerra, sino que principalmente amenaza con jaquear al recientemente creado gobierno de reconciliación nacional palestino, acordado entre Hamas y Fatah, el partido laico del presidente palestino, Mahmud Abbas.
Desde que se anunció el nuevo gobierno, que puso fin a siete años de enfrentamiento político y armado entre las dos principales fuerzas políticas palestinas, Israel lo repudió y suspendió sus vínculos con las autoridades palestinas.
Adolescente golpeado por la policía
Un tribunal de Jerusalén condenó a nueve días de arresto domiciliario a un adolescente palestino de nacionalidad estadounidense, que aparece en un video siendo golpeado por la policía y que es el primo de otro muchacho secuestrado y quemado vivo esta semana.
“El joven que aparece en el video ha sido condenado a arresto domiciliario por un período de nueve días, en Beit Hanina, el tiempo que dure la investigación” sobre las pedradas que se le reprochan, declaró Luba Samri, portavoz de la policía israelí.
El estadounidense Tarek Abu Jdeir, de 15 años, es el primo de un joven palestino secuestrado y quemado vivo la madrugada del miércoles en Jerusalén. Fue detenido el jueves en Shuafat, un barrio de Jerusalén Este, ocupado y anexionado por Israel.
En una entrevista en su domicilio familiar, el joven desmintió haber lanzado piedras a los policías israelíes durante los enfrentamientos del jueves en Shuafat.
“Yo estaba mirando la manifestación, oí unos gritos y vi a gente corriendo delante de unos policías. Me puse a correr también, pero caí y me agarraron, y se pusieron a pegarme”, contó Tarek Abu Jdeir, con la cara aún hinchada.
“Me atacaron dos policías y mientras me daban la paliza perdí el conocimiento. Luego fui al hospital y de allí a la cárcel”, aseguró. Agencia AFP