Líder de un imperio de negocios y ahora presidente electo de Estados Unidos, al combinar esos dos roles, el millonario Donald Trump deberá enfrentar conflictos de interés en una escala sin precedentes en la historia política del país.
Líder de un imperio de negocios y ahora presidente electo de Estados Unidos, al combinar esos dos roles, el millonario Donald Trump deberá enfrentar conflictos de interés en una escala sin precedentes en la historia política del país.
Qué hará con su imperio de negocios, cuando asuma, es el gran interrogante. No han habido anuncios al respecto. Solo que no cobrará su sueldo presidencial. Percibirá un dólar al año de manera simbólica.
“Creo deber ganar por ley al menos un dólar y entonces tomaré un dólar al año”, sostuvo Trump ante una pregunta de Lesley Stahl, la periodista de “60 Minutos” que lo entrevistó.
El vasto imperio corporativo de Trump podría provocar preguntas sobre posibles conflictos de interés, ya que las decisiones que tome como presidente podrían beneficiarlo a él o a su familia a nivel financiero a menos que se cree un fideicomiso tradicional, que delega en un tercero la gestión de los activos.
Trump tiene participación directa en más de 500 compañías,según su declaración a la Comisión Federal Electoral. La plena extensión de sus activos e ingresos aún no está clara porque el presidente electo se negó a publicar sus declaraciones tributarias, alegando que estaban siendo auditadas por el fisco.
Además de los hoteles y campos de golf de Trump en las islas británicas, el presidente electo tiene un acuerdo de licencia con una firma con sede en Indonesia. Los nombres de sus empresas indican que tiene negocios vinculados a Brasil, Canadá, Israel, Dubai, Egipto, India, Filipinas y Sudáfrica. Y su línea de ropa masculina acaparó noticias por tener corbatas cosidas por contratistas en China.
Su imperio de bienes raíces está ubicado fundamentalmente en Estados Unidos, pero también se extiende países como Corea del Sur y Turquía. Por ello, administrar como presidente las relaciones políticas con esos dos aliados de Washington presenta una curiosa mezcla de objetivos cruzados.
Un destacado asesor del presidente electo dijo que sería “poco realista” apartar a los hijos del magnate de sus negocios y entregar su control a un gestor independiente.
En varias entrevistas en televisión el domingo, Rudy Giuliani dijo en un principio que Trump debería crear “alguna clase de fideicomiso”. Cuando se lo presionó, Giuliani dijo en el programa “State of the Union” de CNN que la inusual situación de Trump podría requerir más flexibilidad que el fideicomiso tradicional para incluir a sus tres hijos mayores.