Rusia podría perder su lugar en la mesa de las grandes potencias, el G8, si continúa su invasión en Crimea, península del sur de Ucrania, advirtió con firmeza ayer el secretario de Estado estadounidense, John Kerry. Asimismo, aseguró que Moscú corría el riesgo de quedar en “aislamiento económico” y de sufrir sanciones internacionales si no retiraba sus tropas de Crimea. El presidente ruso, Vladimir Putin, “podría no tener su lugar en la cumbre del G8 en Sochi, podría incluso no seguir en el G8 si esto continúa”, amenazó el responsable de la diplomacia estadounidense. “Si Rusia quiere ser un país miembro del G8”, el club de las grandes potencias, “debe comportarse como un país del G8”, dijo John Kerry. “Rusia eligió actuar de manera agresiva, lo que plantea el interrogante sobre el papel de Rusia en el mundo y sobre la voluntad de ser una nación moderna y miembro del G8”, insistió.
