Manifestantes recorrieron ayer las calles de Irán y del este de Arabia Saudita tras el rezo del viernes para protestar contra la ejecución del clérigo chiíta saudí Nimr al Nimr, en un contexto de fuertes tensiones entre Teherán y Riad, los dos grandes rivales de Oriente Medio.
Cerca de un millar de manifestantes desfilaron al grito de "muerte a Al Saud" (familia reinante en Arabia Saudita), "muerte a América" y "muerte a Israel". Algunos llevaban fotos del jeque Nimr.
Numerosas ciudades del país vivieron manifestaciones similares, según la televisión estatal. En la propia Arabia Saudita, centenares de chiítas salieron también a manifestar su rechazo por la ejecución. En el este del país, de donde era oriundo el jeque Nimr, los manifestantes pidieron la muerte de la familia real.
Esas manifestaciones se producen un día después de que Irán acusara a la aviación saudita de bombardear su embajada en Yemen. La coalición árabe liderada por Riad, que interviene en Yemen para apoyar al gobierno de Abd Rabo Mansur Hadi en su lucha contra los rebeldes chiitas hutíes, negó esas acusaciones.
Las conflictivas relaciones entre el Irán chiíta y la Arabia Saudita sunita empeoraron este mes con la ejecución de Nimr, y preocupan a la comunidad internacional que hizo un llamamiento a la calma.