Cientos de personas protestaron ayer en la capital española tras el suicidio de Amaia Egaña. "¡Culpables! ¡Culpables!", "¡Vergüenza! ¡Vergüenza!" gritaban los manifestantes en Madrid, que denunciaban a los bancos (como Bankia, recientemente nacionalizado y reflotado por los contribuyentes) que siguen expulsando a los propietarios golpeados por el desempleo y la crisis.
Cientos de transeúntes se fueron uniendo al grupo de propietarios arruinados y amenazados de expulsión que acampan desde el 22 de octubre en el centro de la capital española ante Caja Madrid, una de las cajas que se fusionaron para formar Bankia.
"Estafa hipotecaria", rezaba una pancarta colgada delante del banco. "Bankia engaña, estafa y echa a la gente de su casa", se podía leer en los carteles que agitaban los manifestantes.