15 de julio de 2016 - 00:00

Presionan a May por un Brexit rápido

La primera ministra británica se comprometió a “llevar a cabo el desafío” y prometió al mismo tiempo “justicia social”. Hubo críticas por la designación del ministro del Exterior.

Theresa May inició ayer  su camino como primera ministra del Reino Unido sometida a la presión de Europa, que exige un Brexit rápido, y a las críticas por algunos nombramientos en su nuevo gabinete, incluido el del euroescéptico y polémico Boris Johnson como ministro de Exteriores.

Investida jefa del gobierno el miércoles, menos de tres semanas después del voto británico a favor de la salida del Reino Unido de la UE, la conservadora se comprometió a “llevar a cabo el desafío” del Brexit, prometiendo al mismo tiempo “justicia social”.

Por su parte, el presidente Barack Obama felicitó por teléfono a la nueva primera ministra británica, Theresa May, después de que la Casa Blanca reaccionara sin entusiasmo al nombramiento de su secretario de Relaciones Exteriores.

Ayer por la mañana, el nuevo ministro de Finanzas, Philip Hammond, pareció dar cuerpo a esa promesa al asegurar a los medios británicos que no habrá presupuesto de emergencia para el Brexit, y por tanto, quedan excluidas nuevas medidas de austeridad.

Hammond, anteriormente ministro de Relaciones Exteriores, postergó los anuncios presupuestarios a la “declaración de otoño”, habitualmente presentada a finales de noviembre o principios de diciembre, e informó de que durante la jornada se reuniría con el gobernador del Banco de Inglaterra.

El banco central mantuvo  sin cambios su política monetaria, a pesar de que los analistas esperaban una flexibilización para impulsar la economía frente a los riesgos del Brexit.

Signo de la inmensa labor que espera a su gobierno, May ha creado un ministerio enteramente dedicado al Brexit, del que se encargará David Davis, ex secretario de Estado de Asuntos Europeos.

El principal partidario de la salida del Reino Unido de la UE, Boris Johnson, cuya carrera política muchos veían enterrada tras renunciar a la carrera por la jefatura del gobierno, obtuvo las llaves del Foreign Office.

Su entrada en el gobierno se coló en las portadas británicas. Desde antes incluso de su investidura, May, primera mujer en dirigir el país desde Margaret Thatcher, se ha visto sometida a la presión de los dirigentes europeos por poner en marcha el Brexit.

“Tengo muchas ganas de trabajar estrechamente con usted y de conocer sus intenciones sobre este tema”, afirmó el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.

Las dos primeras llamadas de May fueron a los líderes de las dos principales potencias europeas, Alemania y Francia.

En esas conversaciones, la líder británica subrayó su compromiso con el Brexit pero explicó que se necesitará “tiempo para preparar las negociaciones”, dijo el portavoz de Downing Street, añadiendo que la primera ministra espera que las conversaciones “se desarrollen con un espíritu constructivo y positivo”. Sus primeras decisiones fueron fríamente acogidas en Europa.

Francia y Alemania tratan de "mentiroso" a Johnson

La primera ministra británica, Theresa May, terminó de definir ayer su gabinete con la inclusión de siete mujeres, mientras que su designación como canciller del abanderado del Brexit, Boris Johnson, cosechó fuertes críticas de sus pares de Francia y Alemania, que lo calificaron de “monstruoso” y mentiroso.

El canciller francés, Jean-Marc Ayrault, fue uno de los más duros, al afirmar que Johnson, ex alcalde de Londres, “les mintió mucho a los británicos” durante la campaña previa al referéndum.

El ministro de Relaciones Exteriores alemán, Frank-Walter Steinmeier, que antes de conocer la designación de Johnson había calificado de “irresponsables” a todos los políticos británicos partidarios de la salida de la UE, consideró que el comportamiento del británico es “monstruoso y extravagante”.

Otra de las jugadas resonantes en la conformación del nuevo gabinete tory fue la sustitución del ministro de Justicia, el euroescéptico Michael Gove, por la conservadora Liz Truss, la primera mujer en la historia al frente de esa cartera y el ascenso a ministra de Medio Ambiente a su ex rival por el liderazgo, Andrea Leadsom.

Además, May designó como ministra de Educación a la hasta ahora titular de Cooperación Internacional, Justine Greening.

Télam

"Un dolor de cabeza para Europa"

Europa tendrá que lidiar con un gobierno británico marcado por el pragmatismo de la nueva primera ministra Theresa May pero también por el profundo antieuropeísmo de los hombres al mando de las carteras internacionales y de las negociaciones con el bloque europeo para sacar al Reino Unido de la UE.

May será un hueso duro de roer para los europeos. Durante el último año fue la ministra de Interior, a cargo de políticas como la lucha contra el terrorismo y la inmigración. En esos asuntos se reunió al menos una vez al mes con sus colegas europeos. La tienen por alguien seria, directa y dura negociadora.

May quiere tiempo pero desde Bruselas -y Berlín- se presiona para que el nuevo gobierno británico envíe ya la carta pidiendo la activación del artículo 50 del Tratado de la UE, el que prevé la salida de un país del bloque. El presidente de la Comisión Europea felicitó anoche a May y le recordó que tenían que “afrontar pronto la nueva situación”.

El futuro de la relación de la City londinense con Europa estará en manos del nuevo ministro de Finanzas y antiguo canciller Philip Hammond, un abierto euroescéptico.

Otro euroescéptico, David Davis, será el principal responsable de la negociación con la UE.

CC

LAS MAS LEIDAS