La justicia venezolana pospuso por segunda vez la audiencia de apelación del opositor Leopoldo López -condenado a casi 14 años de cárcel-, un hecho que la disidencia denunció como una maniobra para dilatar el juicio.
La justicia venezolana pospuso por segunda vez la audiencia de apelación del opositor Leopoldo López -condenado a casi 14 años de cárcel-, un hecho que la disidencia denunció como una maniobra para dilatar el juicio.
Según el abogado defensor Juan Carlos Gutiérrez, la diligencia prevista para ayer fue suspendida porque López no pudo ser trasladado desde la prisión militar de Ramo Verde al Palacio de Justicia en Caracas debido a una protesta que bloqueó la vía por donde debía pasar.
“Es una causa no imputable a Leopoldo ni a los defensores, y ello debe traer como consecuencia inexorable su inmediata libertad”, dijo Gutiérrez a la prensa a las puertas de los tribunales, hasta donde llegaron decenas de partidarios del dirigente y del oficialismo de izquierda.
El abogado espera que este viernes le notifiquen la nueva fecha para la audiencia, y descartó que pueda celebrarse sin la presencia del político, quien “desea ejercer su derecho a ser oído”. La sesión debió realizarse originalmente el pasado 20 de junio, pero fue cancelada por enfermedad de una de las juezas del tribunal.
Es “una treta" para extender un “juicio eminentemente de carácter político”, denunció Henry Ramos Allup, presidente del Parlamento, de mayoría opositora, al enumerar lo que considera una serie de irregularidades que invalidan la sentencia.