10 de septiembre de 2026 - 21:00

Una alternativa simple, sin restricciones y fácil de aplicar: qué es la "crononutrición", la forma de adaptar el ayuno intermitente

Espaciar las comidas y mantener horarios regulares puede ayudar a acompañar los ritmos naturales del organismo.

Los ritmos del cuerpo

El cuerpo tiene sus propios ritmos biológicos y distintos órganos funcionan de manera diferente según el momento del día. Por eso, además de qué comemos, también puede ser importante cuándo lo hacemos.

Por la noche, por ejemplo, el organismo reduce progresivamente su actividad y la capacidad digestiva puede ser menor. A su vez, comer de manera constante durante todo el día no deja períodos suficientemente largos entre comidas para que se desarrollen determinados procesos digestivos.

¿Qué tipo de ayuno intermitente elegir?

Existen diferentes formas de organizar el ayuno. Entre las más conocidas están:

  • 12:12: 12 horas de alimentación y 12 horas de ayuno.
  • 14:10: 14 horas de ayuno y 10 horas para realizar las comidas.
  • 16:8: 16 horas de ayuno y 8 horas de alimentación.
  • Ayuno de 24 horas: consiste en pasar un día completo sin realizar ingestas habituales.

No existe una única modalidad adecuada para todas las personas. La elección debería contemplar las características individuales, los hábitos alimentarios y, especialmente, el estado de salud.

En las mujeres, el contexto hormonal también importa

En el caso de las mujeres, el momento de la vida puede ser un factor relevante a la hora de organizar los períodos de ayuno.

No es necesariamente igual atravesar la edad fértil, la perimenopausia o la menopausia. Los cambios hormonales pueden modificar las necesidades y la respuesta del organismo, por lo que no conviene adoptar un esquema de ayuno de manera automática.

La idea es adaptar los períodos sin comida a las características de cada persona y evitar que el ayuno se convierta en una práctica rígida.

Crononutrición: qué relación existe entre comida y horarios

La crononutrición es el área que estudia cómo los horarios de las comidas se relacionan con los ritmos biológicos y con la salud metabólica.

Una de las recomendaciones vinculadas con este enfoque es mantener horarios de comida estables. La regularidad puede ayudar a sincronizar los relojes biológicos de distintos órganos, entre ellos el estómago, el hígado y el páncreas.

Por eso, el ayuno intermitente no debería entenderse únicamente como una estrategia para pasar muchas horas sin comer. También implica prestar atención a la distribución de las comidas durante el día.

¿Es recomendable hacer un ayuno de 24 horas?

Otra alternativa consiste en extender el período sin alimentos hasta completar un día. Sin embargo, este tipo de ayuno es considerablemente más exigente que los esquemas diarios de 12, 14 o 16 horas.

Antes de realizarlo, es importante evaluar si existe alguna condición médica que lo contraindique. No debería plantearse como una práctica obligatoria ni como una solución universal.

Cuando se realiza bajo condiciones adecuadas, la jornada puede plantearse como un período de descanso, con hidratación y actividades suaves, como una caminata tranquila. Ante cualquier duda relacionada con la salud, es recomendable consultar con un profesional.

Infusiones durante el período de ayuno

Durante las horas de ayuno pueden consumirse algunas infusiones sin azúcar ni endulzantes. Entre las opciones mencionadas se encuentran el té kukicha, la manzanilla, la ortiga, la caléndula, la malva y la menta.

El punto fundamental es evitar agregar azúcar, miel u otros endulzantes si el objetivo es mantener el período de ayuno.

LAS MAS LEIDAS