domingo 29 de noviembre de 2020

Un grupo de jóvenes que interpretaron el reconocido comercial terminaron viralizándose.
Por las redes

Furor en las redes por el grupo que recreó la histórica publicidad ‘La llama que llama’

Cinco jóvenes hizo un video imitando uno de los spots sobre los simpáticos animales y se viralizaron en las redes.

Un grupo de jóvenes que interpretaron el reconocido comercial terminaron viralizándose.

Sin lugar a dudas la publicidad de ‘La llama que llama’ guarda un lugar muy especial en el imaginario colectivo como una de las piezas creativas más queridas y recordadas de la Argentina. Spot sencillos y cargados de humor llegaron rápido al corazón de miles y miles de personas a lo largo y ancho del país.

Aunque fueron creados como parte de una campaña para una reconocida empresa de telefonía en 1998, en plataformas como YouTube aún hoy siguen acumulando reproducciones e invitando a los usuarios a reírse un poco con las travesuras de los simpáticos personajes.

Sin embargo, con redes sociales como TikTok ahora los usuarios no se contentan con mirar esos videos sino que se entusiasman y se ‘copan’ en imitarlos. Pues bien, un grupo de cinco chicos logró que su recreación de ‘La llama que llama’ sorteara las barreras de la propia red social y pasara a otras como Twitter, ganándose los aplausos de la mayoría.

El video en cuestión es conocido como ‘El hipopótamo que hipotálamo’ y los jóvenes –dos chicas y tres chicos- imitan las aventuras de las llamas mientras hablan a EE.UU., cuando piden hablar con ‘el chivo que chiva’.

La simpatía de los improvisados actores se las felicitaciones de los tuiteros, quienes reconocieron que ‘son muy graciosos’ y que ‘Era buenísima la llama que llama’. La recreación les permitió conseguir varios miles de likes y retweets.

Sin embargo este video está dentro de todas las imitaciones hechas en TikTok y que se pueden encontrar bajo el hasta #lallamaquellama. Incluso hasta la propia Sole Pastorutti se prestó para una de estas recreaciones al filmarse mientras recibía la supuesta llamada de los animales que le pedían que dejara de revolear el poncho, ya que era familiar de uno de ellos.