17 de octubre de 2026 - 09:28

Trufas proteicas de garbanzos y chocolate: una receta fácil, sin horno y con pocos ingredientes

Con garbanzos cocidos, chocolate y pasta de maní podés preparar unas trufas cremosas, fáciles de hacer y sin necesidad de encender el horno.

Si buscás algo dulce para disfrutar entre comidas o después de entrenar, estas trufas proteicas de garbanzos y chocolate son una alternativa sencilla. Se preparan con pocos ingredientes, no necesitan horno y quedan con una textura suave, similar a la de una masa de chocolate. Además, los garbanzos aportan proteínas vegetales y fibra.

La receta es ideal para aprovechar una lata de garbanzos cocidos y transformarla en un postre diferente. Con una procesadora o licuadora, unos minutos de preparación y un rato de frío, podés tener bocaditos listos para guardar en la heladera y disfrutar cuando tengas ganas de algo dulce.

Los ingredientes para preparar las trufas

Para hacer aproximadamente 12 unidades, necesitás:

  • 1 taza y ½ de garbanzos cocidos y escurridos.
  • 2 cucharadas de pasta de maní.
  • 2 cucharadas de cacao amargo en polvo.
  • 2 cucharadas de miel o pasta de dátiles.
  • 80 g de chocolate amargo para la cobertura.
  • Opcional agregar coco rallado o frutos secos picados para decorar.

Cómo preparar la mezcla de chocolate

  • Enjuagá y escurrí bien los garbanzos. Si tienen la piel muy suelta, podés retirarla para conseguir una textura más lisa.
  • Procesalos junto con la pasta de maní, el cacao y la miel o pasta de dátiles.
  • Triturá hasta obtener una mezcla homogénea y fácil de moldear. Si queda demasiado blanda, llevala unos minutos a la heladera.
  • El armado y la cobertura de las trufas
  • Formá bolitas pequeñas con las manos y acomodalas en un plato o una bandeja.
  • Derretí el chocolate amargo en intervalos cortos en el microondas, mezclando entre cada uno.
  • Bañá las trufas con el chocolate o cubrilas parcialmente.
  • Si querés, agregá coco rallado o frutos secos picados antes de que la cobertura se endurezca.
  • Llevá a la heladera durante 30 minutos, hasta que estén firmes.

Cómo conservarlas y cuándo disfrutarlas

Estas trufas se pueden guardar en un recipiente hermético dentro de la heladera durante tres o cuatro días. También podés congelarlas y descongelar solo las que quieras comer. El frío ayuda a mantener la forma y la textura, especialmente si la mezcla quedó blanda durante el armado.

Son una opción para acompañar una merienda, llevar como colación o disfrutar después de hacer actividad física. Aunque contienen proteínas vegetales, la cantidad por unidad depende de los ingredientes y del tamaño de las porciones; por eso, es mejor considerarlas un bocadito dulce con aporte de proteínas y fibra, no un reemplazo de una comida completa.

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