Las galletitas de mandarina sin azúcar agregada, sin harina de trigo y sin fritura pueden prepararse con una combinación muy sencilla de fruta, avena, almendras y huevo. La mandarina cumple dos funciones importantes: su ralladura concentra el aroma cítrico y el jugo aporta humedad, por lo que controlar la cantidad es fundamental para que no queden blandas por completo.
La receta se cocina al horno y admite endulzante opcional. Hay que tener presente que la propia mandarina contiene azúcares naturalmente presentes en la fruta.
Ingredientes para preparar las galletitas de mandarina
Para unas 10 a 12 unidades se necesitan:
- 2 mandarinas medianas.
- 1 huevo.
- 1 taza de almendras molidas.
- ½ taza de avena arrollada.
- ¼ de cucharadita de polvo de hornear.
- Una pizca de sal.
- ¼ de cucharadita de esencia de vainilla, opcional.
- Stevia u otro endulzante apto para cocción, opcional y a gusto.
La avena permite absorber una parte del líquido, mientras que la almendra molida aporta grasa natural y ayuda a conseguir un exterior ligeramente más dorado.
Cómo hacerlas paso a paso
- Precalentá el horno a 180 °C y cubrí una bandeja con papel manteca o una lámina apta para horno.
- Lavá bien las mandarinas y rallá solamente la parte naranja de la cáscara, evitando la zona blanca porque puede aportar amargor.
- Exprimí la fruta y reservá el jugo. No lo agregues todo de una vez: la cantidad puede cambiar según el tamaño y lo jugosas que estén las mandarinas.
- En un bowl, batí ligeramente el huevo con la ralladura, unas 4 cucharadas de jugo, la vainilla y el endulzante si decidís utilizarlo.
- Incorporá la almendra molida, la avena, el polvo de hornear y la sal. Mezclá hasta formar una masa húmeda pero capaz de mantener su forma.
- Si quedó demasiado seca, añadí jugo de mandarina de a una cucharada. Si está excesivamente líquida, sumá un poco más de avena o almendra molida.
- Formá pequeñas bolitas, colocalas separadas sobre la bandeja y aplastalas ligeramente. Cuanto más gruesas sean, más húmedo quedará el centro.
- Horneá aproximadamente 15 a 18 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse.
- Retiralas y dejalas reposar cinco minutos sobre la bandeja antes de moverlas. Después pasalas a una rejilla: al enfriarse terminan de adquirir firmeza y un exterior más crujiente.
Dos detalles para conseguir las dos texturas
El principal error es utilizar demasiado jugo. La mandarina contiene bastante agua y una masa excesivamente húmeda termina cocinándose como una pequeña tortita, sin conseguir bordes firmes.
El segundo punto es el grosor. Si las galletitas se hacen relativamente finas, quedarán más secas. Si tienen un centro algo más grueso y los bordes ligeramente achatados, es más fácil conservar humedad en el interior mientras el exterior se dora.