Una empresa de Ucrania propone una manera de construir viviendas que concentra buena parte del trabajo lejos del terreno donde se instalarán. En lugar de levantar las paredes pieza por pieza sobre la obra, fabrica módulos de madera que llegan con gran parte de las terminaciones y el equipamiento ya incorporados.
El sistema pertenece a HutJet, una firma dedicada a las viviendas prefabricadas. Su propuesta permite montar una casa compuesta por varios módulos en uno o dos días y utilizar otra jornada para limpiar y dejar el espacio en condiciones. Ese plazo resulta atractivo, pero tiene un límite preciso: no incluye todas las etapas necesarias para disponer de una vivienda nueva.
Qué trae una casa modular antes de llegar al terreno
Según la información publicada por la compañía, los módulos utilizan una estructura de madera de pino preparada para construcción y capas de aislación, entre ellas lana mineral de basalto. Los muros incorporan membranas y terminaciones destinadas a proteger la envolvente de la vivienda frente a distintas condiciones climáticas.
Las instalaciones de electricidad y plomería se preparan en fábrica. De ese modo, cuando el módulo llega al lote, una parte considerable de las tareas que habitualmente requieren varios oficios ya fue ejecutada y controlada en un ambiente de producción.
La madera aparece tanto en la estructura como en ciertos acabados, aunque los modelos pueden combinar diferentes materiales. Se trata de una alternativa a la obra húmeda tradicional y al sistema conocido como steel frame, que utiliza perfiles estructurales de acero liviano.
De dónde salen los tres días que promete el sistema
HutJet explica que el montaje en el terreno de una vivienda con varios módulos puede demandar entre uno y dos días. Después puede hacer falta una jornada adicional de limpieza y puesta en orden. En una unidad simple, las operaciones sobre el lote pueden ser todavía más breves.
Sin embargo, antes de esa instancia hay que definir el proyecto, fabricar los módulos, preparar el terreno, ejecutar la base adecuada y organizar el transporte. La conexión con los servicios y las autorizaciones locales también depende de cada ubicación. Por eso, sería incorrecto afirmar que cualquier persona puede encargar una casa desde cero y habitarla tres días más tarde.
¿Se podrían utilizar en Argentina?
El método resulta interesante para lugares donde la velocidad de montaje y la reducción de tareas sobre el terreno son prioritarias. También permite estandarizar procesos en fábrica y disminuir la exposición de materiales y trabajadores a la intemperie durante parte del proyecto.
Una eventual aplicación local necesitaría revisar cargas, clima, reglamentos de construcción, servicios, transporte y costos. La innovación está en trasladar gran parte de la obra a un taller; los tres días describen únicamente la última etapa visible del proceso.