Con un poco de ingenio, el reciclaje puede convertirse en una herramienta para renovar espacios sin gastar de más. En este caso, aquí uno de esos trucos simples que combinan manualidades, sustentabilidad y estilo: darle una nueva vida a una percha vieja, convirtiéndola en un organizador original para el baño o la cocina.
Materiales necesarios para este truco de reciclaje
Antes de empezar, asegurate de tener a mano los siguientes elementos:
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Una percha de alambre vieja
Cordón trenzado grueso
Cordón trenzado finito
Alicate
Cúter
Cinta de papel
Hojas y flores artificiales para decorar
Un tornillo para colgarlo en la pared
Todos estos materiales se consiguen fácil y son súper económicos. Algunos seguro ya los tenés por casa.
Paso a paso: cómo hacer tu porta toallas con una percha
Primero, agarrá el cordón grueso y cortá una tira de unos 25 cm. Después, con la ayuda del alicate, cortá la parte recta inferior de la percha de alambre, que es la que va de lado a lado y no está doblada.
Ahora viene la parte más creativa: pasá el pedazo de percha por dentro del cordón grueso y formá un círculo, doblándolo con cuidado. Esto va a ser la base de tu nuevo porta toallas.
Detalles finales con flores, cintas y un toque personal
Una vez que tenés armado el círculo, envolvelo con un poco de cinta de papel para darle firmeza. Luego, cubrí esa cinta usando el cordón trenzado finito, dándole varias vueltas hasta cubrir bien todo el alambre.
Para que tu diseño quede más lindo, sumale algunas flores o hojas decorativas en uno de los bordes. Pueden ser de tela o de plástico, las que más te gusten. Usá pegamento fuerte o hilo para sujetarlas.
Por último, colocá un tornillo en la pared, enganchá el círculo y listo: tenés un porta toallas original hecho por vos mismo, con muy poco.