Encontrar una moneda sobre el parabrisas del coche estacionado dejó de ser una casualidad inofensiva. Diversas fuerzas de seguridad y especialistas en prevención de delitos advierten que se trata de una modalidad utilizada por delincuentes para distraer a los conductores y facilitar el robo de sus pertenencias o del propio vehículo.
El método aprovecha una reacción humana automática. Al regresar al automóvil y detectar el elemento extraño sobre el cristal, la respuesta habitual del propietario consiste en descender de inmediato para retirarlo. En ese breve momento de desatención, la atención de la víctima hacia su entorno disminuye por completo.
El principio de la ingeniería social aplicado al robo de vehículos
La técnica se fundamenta en un principio básico de la ingeniería social: provocar una distracción momentánea para desviar el foco de la víctima. Los infractores colocan la moneda u otros objetos pequeños, como billetes, documentos o publicidad, sobre el parabrisas del lado del conductor mientras el auto permanece aparcado en la vía pública.
El descuido de descender con el motor encendido
Al percatarse del objeto, el conductor suele bajar del coche de forma impulsiva dejando las puertas abiertas o las llaves puestas en el encendido. Los delincuentes, que suelen operar en parejas o grupos, aprovechan este descuido para sustraer de forma rápida pertenencias del interior, como bolsos, teléfonos o carteras, o incluso llevarse el automóvil.
Recomendaciones de seguridad para evitar la distracción
La recomendación primordial de los expertos en seguridad consiste en mantener la calma y evitar descender del vehículo precipitadamente al detectar anomalías en el cristal. Resulta esencial verificar el entorno antes de proceder, prestando especial atención a individuos sospechosos que se encuentren merodeando en las cercanías.