29 de septiembre de 2026 - 10:00

Para qué sirve el pequeño agujero que tienen algunos mangos de ollas y sartenes y que casi nadie aprovecha

Una curiosidad presente en muchas sartenes y ollas está en el extremo del mango: ese pequeño agujero puede tener más de una función en la cocina.

No significa que todos los fabricantes hayan diseñado ese orificio con esa segunda finalidad. El tamaño, la posición y la forma del mango cambian según el modelo, por lo que primero hay que comprobar si el utensilio puede mantenerse estable sin que la cuchara se caiga o quede peligrosamente cerca del calor.

Para qué sirve realmente el agujero del mango

La función más directa es colgar la sartén o la olla de un gancho. Esto permite aprovechar el espacio vertical de la cocina y mantener determinados utensilios accesibles sin ocupar cajones o estantes.

Pero existe otro uso práctico que se popularizó especialmente con las sartenes: introducir parcialmente el extremo del mango de una cuchara de madera o espátula en el orificio para que quede sostenida mientras no se utiliza.

La parte que estuvo en contacto con los alimentos queda entonces suspendida sobre la sartén o cerca de ella, en lugar de apoyarse directamente sobre la mesada. Esto puede evitar pequeñas manchas y reduce la necesidad de buscar un plato adicional para dejar el utensilio durante la cocción.

El detalle funciona mejor con cucharas de madera o utensilios cuyo mango atraviesa el agujero con cierta holgura pero queda estable. No conviene forzar una espátula demasiado gruesa ni intentar equilibrar un elemento pesado.

Además, la ubicación respecto del fuego importa. Si el utensilio queda demasiado cerca de una hornalla, una llama o una superficie muy caliente, es preferible utilizar un apoyacucharas convencional.

No todos los agujeros de las sartenes fueron pensados para lo mismo

Este es el punto importante para no convertir un truco práctico en una supuesta función universal. Que una cuchara encaje perfectamente no demuestra por sí mismo que el fabricante haya creado el agujero específicamente para sostenerla.

En muchos utensilios, la finalidad documentada es simplemente facilitar el almacenamiento colgado. Otros diseños pueden incorporar formas o aberturas que, además, resultan cómodas para sostener determinados utensilios durante unos minutos.

También hay ollas y sartenes cuyos mangos directamente no tienen agujero, mientras otras incorporan argollas metálicas o aberturas demasiado pequeñas para una cuchara. Eso demuestra que no se trata de una característica indispensable para cocinar, sino de un recurso que depende del diseño.

Si querés comprobarlo en casa, hacelo con la sartén fría. Acercá una cuchara de madera e introducí únicamente el extremo del mango. Si queda firme, no fuerza el orificio y la parte utilizada para revolver permanece en una posición segura, ese pequeño detalle puede transformarse en un apoyo improvisado mientras cocinás.

Después, con la sartén caliente, evitá tocar directamente el mango si su material también transmite temperatura y mantené cualquier utensilio lejos de la llama.

Esta curiosidad demuestra que algunos detalles de las sartenes y ollas pueden tener una utilidad adicional a la más evidente. El agujero del mango sirve principalmente para colgarlas y, cuando el diseño lo permite, también puede convertirse en un lugar práctico donde dejar momentáneamente la cuchara.

LAS MAS LEIDAS