Las papas aparecen en infinidad de recetas, pero conseguir que estén tiernas por dentro y bien doradas por fuera puede demandar bastante tiempo de cocción. Una manera de acelerar la preparación consiste en utilizar el microondas durante apenas unos minutos antes de llevarlas al horno o la sartén, sin llegar a cocinarlas completamente.
La dificultad aparece porque el exterior y el centro no avanzan a la misma velocidad. Si un gajo grueso entra crudo directamente al horno, necesita permanecer allí hasta que el calor alcance el interior. El resultado puede ser una espera prolongada o unas papas que ya están tostadas en algunas zonas mientras todavía conservan demasiada firmeza en el centro.
El paso de 5 minutos antes de dorar las papas
La técnica consiste en precocinar los gajos durante aproximadamente 5 minutos en el microondas. Después de lavar las papas, se cortan en piezas de tamaño similar y se colocan en un recipiente apto para microondas con una pequeña cantidad de agua.
El recipiente debe cubrirse de forma apta para este tipo de cocción, dejando una salida para el vapor. La potencia del aparato y el grosor de las papas pueden modificar el tiempo exacto, por lo que a los cinco minutos conviene comprobarlas: deberían haber comenzado a ablandarse, pero todavía conservar suficiente estructura para no romperse.
El microondas acelera el calentamiento del agua presente en el alimento y permite adelantar parte de la cocción interna. Después, el horno o la sartén pueden concentrarse en aquello que buscamos en el exterior: color y una superficie más seca.
El detalle después del microondas que ayuda a que queden doradas
Al retirarlas aparece un paso que no conviene saltear: eliminar la humedad superficial. Escurrilas bien y dejalas unos instantes para que liberen vapor. Incluso pueden secarse delicadamente con papel de cocina.
Esto importa porque una superficie mojada necesita perder primero esa agua antes de alcanzar las temperaturas que favorecen el dorado. Serious Eats utiliza precisamente la precocción y la eliminación de humedad dentro de sus técnicas para conseguir papas asadas con un exterior más crocante.
Una vez secas, alcanza con una cantidad moderada de aceite y los condimentos elegidos. Sal, pimienta, pimentón, ajo y romero funcionan bien. En el horno conviene distribuirlas sobre una bandeja amplia, sin amontonarlas, para que el vapor pueda escapar.
La misma técnica puede terminarse en una sartén bien caliente. Como el interior ya comenzó a cocinarse, el tiempo sobre el fuego se utiliza principalmente para formar una superficie dorada mientras el centro termina de quedar tierno.
Los 5 minutos no son una cifra rígida para cualquier papa o microondas: piezas pequeñas pueden necesitar menos y gajos grandes, algo más. El objetivo es la precocción, no sacarlas completamente listas.
Así, estas recetas pueden resolverse sin esperar a que las papas comiencen desde cero en el horno. Microondas, eliminación del exceso de humedad y calor fuerte al final forman una combinación sencilla para ahorrar tiempo y conseguir papas doradas por fuera y tiernas en el centro.