Septiembre es la víspera de la primavera en Argentina y el jardín empieza a recuperar actividad. Junto con los nuevos brotes pueden aparecer pulgones, pequeños insectos que se alimentan de la savia de numerosas plantas. Hay un detalle que suele pasar inadvertido: determinadas malas hierbas también pueden servirles como hospedadoras.
Dejar crecer malezas alrededor de una huerta o entre plantas ornamentales puede proporcionar alimento y refugio a algunas especies de pulgones. Por eso, revisar el jardín durante septiembre ayuda a detectar tanto las malas hierbas como las primeras colonias antes de que aumenten. Sin embargo, no todas las plantas espontáneas representan el mismo riesgo.
Por qué las malas hierbas pueden atraer pulgones al jardín
Los pulgones son pequeños insectos de cuerpo blando que utilizan sus piezas bucales para alimentarse de los fluidos de las plantas.
- Existen numerosas especies y no todas atacan los mismos vegetales. Algunas tienen un rango limitado de hospedadores, mientras otras pueden alimentarse sobre diferentes plantas.
- Una maleza susceptible puede actuar como planta hospedadora y permitir que determinados pulgones permanezcan cerca de una huerta o cultivo incluso cuando la planta que interesa proteger todavía no ofrece las condiciones apropiadas.
- Cuando aparecen nuevos brotes tiernos, algunos pulgones pueden desplazarse hacia ellos.
La Universidad de California, a través de su programa de Manejo Integrado de Plagas, recomienda controlar las malezas que puedan funcionar como reservorios de pulgones y virus alrededor de cultivos.
Esto no significa que cualquier planta espontánea provoque automáticamente una infestación. La presencia de pulgones depende de la especie, el clima, las plantas disponibles y sus enemigos naturales.
Lo más efectivo es observar qué crece alrededor de las plantas que quieres proteger y revisar si existen colonias.
Los pulgones suelen concentrarse sobre brotes jóvenes y en el envés de las hojas. También pueden aparecer alrededor de tallos y botones florales.
Qué malas hierbas conviene controlar durante septiembre
No existe una única “mala hierba de los pulgones”. Las plantas capaces de hospedarlos dependen de la especie de insecto y de la región.
Entre las familias vegetales que incluyen malezas capaces de albergar determinadas especies aparecen las brasicáceas, asteráceas y otras plantas espontáneas frecuentes en terrenos removidos y jardines.
Por eso resulta más útil identificar las malezas presentes que aplicar una eliminación general basada únicamente en su aspecto.
Durante septiembre, revisa especialmente aquellas que crecen cerca de:
- Rosales.
- Plantas ornamentales con brotes tiernos.
- Huertas.
- Frutales jóvenes.
- Plantines recién trasplantados.
- Hortalizas de hoja.
Si encuentras pulgones sobre una maleza situada inmediatamente junto a estas plantas, retirarla puede eliminar una fuente cercana de alimento y reproducción.
Hazlo antes de que produzca semillas si además quieres evitar su propagación por el jardín.
También conviene retirar restos vegetales afectados cuando corresponda y mantener bajo observación las plantas próximas.
Cómo evitar que los pulgones se propaguen por las plantas
La inspección frecuente es una de las medidas más sencillas.
- Durante la primavera, observa los brotes nuevos y revisa el envés de las hojas. Detectar unas pocas colonias resulta más sencillo de manejar que intervenir cuando gran parte de la planta ya está cubierta.
- Si aparecen pocos pulgones, un chorro de agua puede desprenderlos de plantas resistentes.
- También es importante podar sectores muy afectados cuando la especie vegetal tolere esa intervención.
Las malezas no provocan por sí solas una invasión, pero algunas pueden mantener poblaciones de pulgones cerca de las plantas que se necesitan proteger.