Los petirrojos y mirlos son pájaros que pueden encontrar en los jardines un lugar clave para beber, bañarse y buscar alimento. Para favorecer sus visitas, existe una medida sencilla que no necesita grandes instalaciones: colocar un recipiente poco profundo con agua fresca y mantenerlo limpio.
El agua puede ser especialmente importante durante los períodos cálidos y secos, cuando las fuentes naturales disminuyen y la evaporación se acelera. Con una ubicación adecuada y algunos cuidados básicos, el jardín puede convertirse en un espacio más accesible para estas aves.
Cómo crear el objeto que atrae a petirrojos y mirlos al jardín
El elemento principal es un recipiente poco profundo con agua fresca y limpia. Puede utilizarse para que las aves beban y también para que se bañen, aunque es importante que puedan entrar y salir con facilidad.
Los especialistas en aves recomiendan ubicarlo aproximadamente a dos metros de árboles, arbustos u otra vegetación. Esta distancia permite que el recipiente sea visible para las aves y, al mismo tiempo, les ofrece la posibilidad de refugiarse rápidamente ante la presencia de un depredador.
El agua debe renovarse con frecuencia para evitar que se acumule suciedad. También conviene limpiar el recipiente de manera regular utilizando un desinfectante suave y enjuagándolo correctamente antes de volver a llenarlo.
Durante los períodos de calor prolongado, esta fuente puede resultar especialmente útil
Las aves necesitan agua para mantenerse hidratadas y también para regular su temperatura mediante el baño. Si el recipiente queda expuesto al sol durante muchas horas, el agua puede calentarse y evaporarse rápidamente, por lo que resulta conveniente comprobar su nivel todos los días.
Un estanque puede ser otra alternativa para quienes cuentan con espacio suficiente. Además de ofrecer agua durante más tiempo, puede atraer insectos que sirven como alimento para diferentes especies.
- Los petirrojos, reconocibles por su característico pecho rojo, suelen buscar insectos y gusanos en los jardines.
- Los mirlos, por su parte, pueden verse revisando el césped y las zonas próximas a los arbustos en busca de alimento.
Qué comida hay que dejar para las aves del jardín
El agua es fundamental, pero también existen formas de complementar la alimentación de las aves. Durante los meses cálidos, los especialistas señalan que algunas especies continúan necesitando alimentos adicionales para mantener su energía.
- Entre las opciones recomendadas aparecen los corazones de girasol y los gusanos de la harina.
- También pueden ofrecerse algunas frutas y determinados alimentos cocidos, como pasta o arroz, siempre que no contengan ingredientes perjudiciales para las aves.
- Los restos de verduras cocidas también pueden utilizarse como complemento.
- Sin embargo, es importante evitar alimentos con exceso de sal y revisar cuidadosamente qué productos se colocan en los comederos.
Mantener limpio el lugar donde se colocan los alimentos es tan importante como elegir correctamente qué ofrecer. Los restos acumulados pueden deteriorarse y favorecer la aparición de microorganismos, por lo que los comederos y recipientes deben higienizarse con frecuencia.
La clave está en algo tan sencillo como poner agua limpia a disposición de las aves y mantenerla en buenas condiciones. Durante los períodos de calor, cuando encontrar agua puede resultar más difícil, este pequeño gesto puede convertirse en una ayuda importante.