25 de agosto de 2026 - 20:00

Estuvo oculto durante 2.000 años: encontraron un edificio romano y un detalle desconcierta a los arqueólogos

La arqueología reveló en Roma un edificio romano de unos 2.000 años con mosaicos que podrían esconder una pista sobre quiénes lo utilizaron.

El descubrimiento ocurrió en la colina del Celio, una de las siete colinas históricas de Roma y muy cerca del Coliseo. Lo sorprendente es que los trabajos no habían comenzado específicamente para buscar el edificio: apareció mientras se realizaban tareas para estabilizar un antiguo muro de contención del parque.

El edificio romano que apareció oculto en Villa Celimontana

La construcción posee ocho habitaciones, de las cuales cinco ya fueron excavadas completamente. En su interior aparecieron restos de paredes y techos pintados, además de pisos y decoraciones elaboradas con materiales de diferentes colores.

Pero uno de los hallazgos más llamativos está en el suelo.

Los arqueólogos encontraron un mosaico con motivos marinos. La composición representa un delfín, un pez, una langosta y un cangrejo alrededor de una gran vasija de dos asas. También aparecieron restos de un techo pintado con grandes círculos rojos y azules.

Es precisamente ese mosaico el que convirtió el descubrimiento en un misterio.

Su diseño presenta semejanzas con otro encontrado en Ostia, el antiguo puerto de Roma. La particularidad es que aquel mosaico estaba dentro de un cuartel perteneciente a los vigiles, el cuerpo encargado de combatir incendios y mantener el orden nocturno durante el Imperio romano.

La pista que podría revelar quién utilizaba el edificio

Los investigadores analizan si la construcción recientemente encontrada pudo formar parte del complejo utilizado por la Quinta Cohorte de los vigiles.

Hay otras pistas. Excavaciones anteriores realizadas en los alrededores encontraron pequeñas habitaciones que podrían haber funcionado como dormitorios y bases de estatuas con inscripciones relacionadas con integrantes de la cohorte.

Sin embargo, todavía existe otra posibilidad.

La sofisticación de las decoraciones también encaja con una domus, una residencia perteneciente a sectores acomodados de la sociedad romana. Por eso, los arqueólogos evitan afirmar que se trate definitivamente de un cuartel de bomberos.

La Superintendencia Especial de Roma indicó que será necesario estudiar en profundidad los materiales y las estructuras descubiertas para conocer la verdadera función del edificio. Si finalmente se confirma su relación con los vigiles, el hallazgo podría ayudar a reconsiderar las dimensiones de uno de los complejos vinculados con este cuerpo en la Roma imperial.

Después de aproximadamente 2.000 años bajo tierra, el misterio no está simplemente en que el edificio haya sobrevivido. Está en ese mosaico que podría revelar quién caminaba por sus habitaciones cuando Roma todavía era la capital de un imperio.

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