Los talones secos, engrosados y con pequeñas grietas no son únicamente una cuestión estética. La presión repetida sobre esta zona puede hacer que la piel aumente su grosor como mecanismo de protección y finalmente se abra. Especialistas como la podóloga María Jesús Lechuga, una de las claves para evitar llegar a ese punto consiste en hidratar los pies diariamente.
La especialista recomienda no esperar hasta que el talón ya esté agrietado para comenzar a utilizar una crema, y señala las formulaciones con urea como una alternativa cuya concentración debe adaptarse al estado de la piel. El calzado abierto por detrás, la presión prolongada y permanecer mucho tiempo de pie también pueden favorecer el problema en determinadas personas.
Las personas no deberían tratar las callosidades por su cuenta.
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Por qué aparecen grietas en los talones
Los talones soportan presión de manera constante cuando caminamos o permanecemos de pie.
- “Cuando hay una presión significativa en esta zona, la piel se engrosa como mecanismo de protección y puede llegar a agrietarse”, explica Lechuga.
Ese engrosamiento puede convertirse en una capa de piel dura y menos flexible.
Cuando el talón recibe presión, la almohadilla grasa situada debajo tiende a expandirse. Si la piel exterior está muy seca y ha perdido elasticidad, aumenta la posibilidad de que aparezcan fisuras.
- DermNet también identifica entre los factores asociados permanecer mucho tiempo de pie y utilizar zapatos o sandalias abiertos en la parte trasera, ya que proporcionan menos soporte alrededor del talón.
Qué recomiendan los podólogos para prevenir las grietas
La principal estrategia consiste en actuar antes de que la piel se abra.
“Hidrata tus pies todos los días, y no solo cuando ya estén agrietados, con una crema para pies que contenga urea”, recomienda Lechuga.
La urea forma parte de los componentes presentes naturalmente en la piel y también se utiliza en productos dermatológicos por su capacidad para favorecer la hidratación y suavizar la piel engrosada.
No obstante, existen cremas con diferentes concentraciones
La elección debería realizarse según el grado de sequedad o engrosamiento y las características individuales, especialmente cuando ya existen fisuras importantes o alguna enfermedad que afecte los pies.
¿Cuál es el mejor momento para aplicar la crema?
El momento elegido también puede ayudar a aprovechar mejor la hidratación.
- Una opción es aplicar el producto después de ducharse, con la piel limpia y ligeramente húmeda, en lugar de esperar hasta que esté completamente seca.
- DermNet aconseja examinar los pies periódicamente para detectar los primeros signos de sequedad o agrietamiento.
- Cuando comienzan a aparecer pequeñas fisuras, puede ser necesario intensificar temporalmente la hidratación. La fuente menciona aplicaciones de dos a tres veces al día en etapas iniciales, aunque la frecuencia debe ajustarse al producto utilizado y a las necesidades de cada persona.
Para prevención cotidiana, el objetivo es mucho más sencillo: convertir la hidratación en un hábito antes de que aparezca el problema.
Las cremas no deberían utilizarse sobre grietas profundas, heridas, sangrado o piel inflamada.
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¿La piedra pómez sirve para eliminar la piel dura del talón?
Puede utilizarse con precaución para reducir determinadas callosidades superficiales, pero no conviene intentar arrancar, cortar o desgastar agresivamente la piel engrosada.
Después de la ducha, cuando la piel está más blanda, una piedra pómez puede pasarse suavemente sobre las zonas endurecidas antes de aplicar el hidratante.
No debería utilizarse sobre grietas profundas, heridas, sangrado o piel inflamada.
Tampoco todas las personas deberían tratar las callosidades por su cuenta. Quienes tienen diabetes, problemas circulatorios o alteraciones de sensibilidad en los pies necesitan especial precaución y deberían consultar con un profesional antes de utilizar instrumentos abrasivos.
Una pequeña zona de sequedad no tiene la misma importancia que una fisura profunda y dolorosa.
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Revisar los talones e hidratarlos diariamente, en vez de esperar hasta que la piel se abra, puede ayudar a conservar su flexibilidad y prevenir que una simple sequedad termine convirtiéndose en una grieta dolorosa.