19 de agosto de 2026 - 18:15

El truco definitivo para ordenar el cajón de los cables y mantenerlo organizado durante mucho más tiempo

Cables enredados, cargadores de dispositivos que ya no existen y auriculares olvidados: el cajón de los cables puede convertirse fácilmente en un caos.

Hay un cajón en casi todas las casas que nadie quiere abrir. Es ese espacio donde terminan los cables que “quizás sirvan algún día”, los cargadores de dispositivos que ya no existen y algún que otro auricular enredado que lleva meses esperando ser rescatado.

Si ese cajón también existe en tu casa, tranquilidad: es un clásico de cualquier hogar. Pero convertirlo en un espacio funcional no requiere ser minimalista ni gastar demasiado dinero. Solo hace falta seguir un sistema sencillo.

Vacía el cajón y haz un inventario

Antes de empezar a organizar, hay que saber exactamente qué tienes.

Vacía completamente el cajón y coloca todos los cables, cargadores y accesorios sobre una mesa. Es probable que aparezcan cables que ya no reconoces, cargadores de teléfonos que dejaron de existir hace años y varios cables USB prácticamente idénticos.

Este es el momento de ser honesto con cada objeto. Separa todo en tres grupos: lo que utilizas con frecuencia, lo que utilizas ocasionalmente y aquello que no sabes para qué sirve o que directamente ya no necesitas.

Los cables que estén dañados o inutilizables pueden llevarse a un punto de reciclaje de residuos electrónicos. Los objetos que podrían ser útiles algún día, pero que no utilizas habitualmente, pueden conservarse en otro lugar para evitar que ocupen el espacio principal.

Enrolla los cables correctamente

Una de las principales causas del desorden es la manera en que se guardan los cables.

Si simplemente se arrojan unos sobre otros dentro del cajón, terminarán formando una maraña difícil de desenredar. Por eso, antes de guardarlos, conviene enrollarlos correctamente.

Una de las opciones más sencillas consiste en formar un lazo con cada cable y sujetarlo con una tira de velcro.

Este sistema tiene varias ventajas: las tiras son reutilizables, ocupan poco espacio y permiten mantener el cable sujeto sin ejercer una presión excesiva. Las gomas elásticas anchas también pueden funcionar, aunque el velcro suele resultar más práctico para una organización a largo plazo.

Además, guardar correctamente los cables no es solo una cuestión estética. Evitar que permanezcan retorcidos, doblados o aplastados bajo otros objetos puede ayudar a reducir el desgaste del material.

Utiliza separadores para evitar que vuelvan a mezclarse

Una vez que todos los cables están identificados y enrollados, el siguiente objetivo es impedir que vuelvan a terminar juntos.

Para conseguirlo no es necesario comprar un organizador específico. Puedes utilizar pequeñas cajas de cartón, recipientes de plástico o compartimentos fabricados a partir de una caja de zapatos.

Cada idea es un hábito sostenible para reutilizar este tipo de objetos.

Cada idea es un hábito sostenible para reutilizar este tipo de objetos.

Si buscas una solución más estética, también existen bandejas con compartimentos ajustables que pueden adaptarse al tamaño del cajón.

La distribución puede ser muy sencilla: un espacio para los cargadores que utilizas habitualmente, otro para cables USB, otro para auriculares y otros compartimentos para accesorios menos frecuentes. La regla fundamental es que cada categoría tenga un lugar determinado.

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