19 de agosto de 2026 - 19:35

El polvo de cocina que elimina el mal olor de las zapatillas si lo dejás actuar toda la noche

Un ingrediente habitual de la cocina puede ayudar a reducir el olor de las zapatillas al absorber humedad y neutralizar parte de los compuestos del mal olor.

El bicarbonato de sodio es uno de los trucos caseros más conocidos para tratar los olores persistentes en zapatillas y zapatos. Su aplicación es sencilla: se coloca una pequeña cantidad dentro del calzado y se deja actuar durante varias horas, preferentemente durante la noche.

La explicación está relacionada con dos factores que suelen aparecer juntos: la humedad y los microorganismos presentes en la piel. Sin embargo, el bicarbonato no reemplaza una correcta higiene de los pies ni la ventilación del calzado.

A la mañana siguiente, hay que retirar completamente el polvo antes de volver a utilizar el calzado.

A la mañana siguiente, hay que retirar completamente el polvo antes de volver a utilizar el calzado.

Por qué los zapatos pueden adquirir mal olor

El sudor por sí mismo no suele ser el principal responsable del olor desagradable. Está compuesto principalmente por agua y sales, pero cuando permanece en un ambiente cerrado y húmedo puede favorecer la actividad de microorganismos presentes naturalmente en la piel.

  • Bacterias como Brevibacterium y algunas especies de Staphylococcus pueden participar en la descomposición de determinados componentes del sudor. Durante este proceso se generan sustancias volátiles que producen el olor característico asociado a los pies y al calzado.
  • Por eso, lavar el exterior de unas zapatillas no siempre resulta suficiente. Parte de la humedad y de los compuestos responsables del olor pueden permanecer en las plantillas, especialmente cuando el calzado se utiliza durante muchas horas o después de realizar actividad física.

Mantener los zapatos húmedos y guardarlos inmediatamente en un espacio cerrado también favorece que el problema persista. La ventilación es, por ese motivo, una de las medidas más importantes para evitar que el olor vuelva rápidamente.

Cómo actúa el bicarbonato dentro del calzado

El bicarbonato de sodio es una sustancia alcalina que puede reaccionar con determinados compuestos ácidos responsables de los malos olores. Esta capacidad de neutralización es una de las razones por las que se utiliza habitualmente como desodorante doméstico.

Además, el polvo puede ayudar a absorber parte de la humedad presente en el interior de los zapatos. Al reducir esa humedad, se modifica una de las condiciones que favorecen la proliferación de microorganismos.

  1. Para probar el método, primero conviene asegurarse de que el calzado esté seco.
  2. Después se puede espolvorear una cantidad moderada de bicarbonato en el interior, procurando distribuirlo sobre las plantillas.
  3. Lo ideal es dejarlo actuar durante varias horas, por ejemplo durante toda la noche.
Si el mal olor persiste pese a estas medidas, aparece acompañado de picazón, descamación, lesiones u otros síntomas, conviene consultar con un profesional de la salud.

Si el mal olor persiste pese a estas medidas, aparece acompañado de picazón, descamación, lesiones u otros síntomas, conviene consultar con un profesional de la salud.

Qué hacer para evitar que el olor vuelva

El bicarbonato puede ser un complemento, pero mantener el calzado seco y limpio es fundamental. Después de correr, entrenar o realizar una actividad que provoque mucha transpiración, retirar las plantillas extraíbles permite que ambas partes se ventilen por separado.

También es recomendable dejar los zapatos en un espacio con buena circulación de aire. Guardarlos todavía húmedos dentro de un armario cerrado puede prolongar la humedad y favorecer la aparición de olores.

El bicarbonato puede ser una opción económica y sencilla para reducir los olores del calzado. Dejarlo durante la noche permite que permanezca varias horas en contacto con la humedad y los compuestos presentes en las plantillas.

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