La llegada del fin del verano marca la maduración de las manzanas en los patios, pero la acumulación de frutos caídos del árbol representa un riesgo inesperado para el hogar. La descomposición de esta fruta atrae roedores y provoca la llegada de predadores como serpientes a las zonas habitadas.
El manzano es un árbol tradicional en los jardines por su sombra y floración primaveral. Sin embargo, cuando las manzanas maduras o dañadas caen y permanecen en la tierra cerca de la vivienda, se convierten en un suministro constante de alimento para ratones, topillos y ratas.
¿Por qué las manzanas caídas atraen ratones y serpientes al jardín?
Según advierte el portal especializado Garden Guides, las serpientes no se acercan a los árboles por la fruta en sí, sino por la presencia de presas vivas. La concentración constante de pequeños mamíferos atraídos por el alimento disponible genera las condiciones ideales para la aparición de reptiles en el perímetro de la casa.
Desde la Real Sociedad de Horticultura británica (RHS) afirman que los roedores consumen las manzanas caídas. Además, la fruta madura o en fermentación atrae una amplia variedad de insectos como avispas, hormigas y mariposas, alterando el equilibrio del entorno doméstico.
¿Cómo evitar que el manzano atraiga plagas sin cortarlo?
Los expertos coinciden en que no es necesario renunciar al cultivo de manzanos en el hogar. La solución principal consiste en recoger la fruta caída de manera periódica, prestando especial atención a los ejemplares maduros, podridos o dañados por plagas y enfermedades.