Quienes tienen un jardín pequeño suelen enfrentarse al mismo problema al elegir un árbol: necesitan suficiente presencia para generar sombra y protagonismo, pero sin terminar con una copa gigantesca, raíces difíciles de manejar o un ejemplar de más de diez metros.
Existe una especie que reúne varias condiciones especialmente útiles y, además, produce una floración llamativa justamente antes de que aparezca el follaje.
Su altura habitual puede mantenerse en torno a los 4 a 6 metros, tolera distintos tipos de suelo y, una vez establecida, soporta períodos de sequía. La característica más llamativa llega al comienzo de la primavera, cuando sus ramas todavía desnudas se cubren de flores rosadas.
El árbol del amor se llena de flores antes de sacar las hojas
Se trata del árbol del amor, árbol de Judea o Cercis siliquastrum, una especie caducifolia originaria de la región mediterránea y Asia occidental.
Tiene una altura habitual de 4 a 6 metros, con una copa abierta e irregular. En el hemisferio sur, la floración se produce al comienzo de la primavera y puede concentrarse especialmente alrededor de octubre.
La escena es particular porque las flores aparecen antes que las hojas. Los pequeños racimos rosados o violáceos nacen directamente sobre ramas viejas e incluso sobre el tronco, fenómeno conocido como caulifloria.
Solo después comienza a desarrollarse su follaje, formado por hojas redondeadas o con forma de corazón, responsables de uno de sus nombres populares.
Cuánto espacio necesita y dónde conviene plantarlo
Aunque algunos ejemplares pueden superar los seis metros bajo condiciones favorables, se trata de un árbol ornamental relativamente contenido y que responde bien a la poda.
Otros jardines botánicos sitúan ejemplares adultos en torno a 6-8 metros, por lo que conviene no plantarlo pegado a paredes ni pensar que se comportará como un arbusto.
Para cultivarlo conviene:
- Elegir un sector con sol directo o, como máximo, semisombra ligera.
- Utilizar un suelo con muy buen drenaje, ya que tolera peor el encharcamiento que la sequedad.
- Regar con regularidad durante la implantación y reducir progresivamente la frecuencia cuando esté establecido.
- Evitar podas intensas: alcanza con retirar ramas cruzadas, dañadas o aquellas que desordenen demasiado la copa.
- Dejar espacio suficiente alrededor para que la estructura abierta del árbol pueda desarrollarse.
Por qué resiste bien períodos secos
El árbol del amor procede de regiones donde los veranos pueden ser calurosos y secos, y una vez que desarrolla correctamente sus raíces presenta buena tolerancia a períodos de escasez de agua.
Eso no significa que un ejemplar recién plantado pueda abandonarse sin riego. Durante las primeras temporadas necesita humedad regular para establecerse. Después, su demanda hídrica puede ser bastante menor que la de especies más exigentes.