16 de septiembre de 2026 - 21:35

Descubren en Turquía la cabeza de una diosa griega de 2.100 años enterrada entre escombros

Arqueólogos encontraron en Laodicea la cabeza de una estatua de Higía, diosa de la salud y la higiene, junto a otras esculturas antiguas.

Hace unos 2.100 años, una estatua de mármol de Higía, la antigua diosa griega asociada con la salud y la higiene, formaba parte del paisaje de Laodicea, una importante ciudad de la Antigüedad ubicada en lo que actualmente es el oeste de Turquía.

En mayo de 2024, arqueólogos que trabajaban en el Teatro Occidental de Laodicea encontraron la cabeza de la escultura en un extraordinario estado de conservación. La pieza apareció entre una gran cantidad de escombros, fragmentos arquitectónicos y otras esculturas antiguas.

El descubrimiento adquirió un significado particular porque Higía era hija de Asclepio, el dios griego de la medicina y la curación. Y precisamente en la misma zona de las excavaciones los investigadores habían encontrado también una estatua de Asclepio.

Dos esculturas relacionadas encontradas en el mismo lugar

Las piezas pertenecen al período helenístico tardío o al comienzo de la época de Augusto, hace aproximadamente 2.100 años.

Aunque fueron realizadas durante ese período, las esculturas muestran una fuerte influencia de la tradición artística griega del siglo IV a. C., una época considerada fundamental para el desarrollo de la escultura clásica.

El hallazgo conjunto de Higía y Asclepio resulta especialmente llamativo por la relación entre ambas figuras. En la mitología griega, Asclepio estaba vinculado con la medicina y la curación, mientras que Higía representaba la salud y la prevención de las enfermedades.

Laodicea tenía una relación especial con la medicina

El lugar donde aparecieron las esculturas también aporta información relevante.

Las fuentes antiguas mencionan la existencia de una escuela de medicina en Laodicea, mientras que distintos indicios sugieren que la ciudad llegó a desarrollar una reputación relacionada con la medicina y la atención sanitaria.

Por ese motivo, la presencia de representaciones de Higía y Asclepio en la ciudad resulta particularmente significativa. Las esculturas podrían formar parte del contexto cultural y religioso relacionado con las prácticas médicas de la antigua Laodicea.

¿Por qué las esculturas terminaron enterradas?

La razón por la que estas piezas llegaron a conservarse durante tantos siglos está relacionada con un acontecimiento ocurrido mucho tiempo después de su creación.

Alrededor de los años 395 y 396 d. C., durante los reinados de Teodosio I y Arcadio, Laodicea fue reforzada ante la amenaza de posibles ataques del Imperio sasánida.

Como parte de esas obras defensivas, algunas estructuras del Teatro Occidental fueron incorporadas a las nuevas fortificaciones. Los espacios interiores y los pasadizos del edificio escénico fueron rellenados rápidamente con distintos materiales.

Entre ellos había escombros, fragmentos arquitectónicos y esculturas que habían dejado de cumplir su función original.

Una cápsula del tiempo enterrada durante más de 1.600 años

Aquello que en la Antigüedad pudo haber sido considerado simplemente material reutilizable terminó funcionando como una auténtica cápsula del tiempo.

Cuando los arqueólogos comenzaron a retirar el relleno más de 1.600 años después, fueron apareciendo numerosas piezas procedentes de la antigua ciudad.

Además de Higía y Asclepio, las excavaciones permitieron recuperar esculturas y fragmentos que representan a Zeus, Hera, Hermes, Selene, Ares y Eros, entre otras figuras.

LAS MAS LEIDAS