Entre las recetas sencillas de cocina, las tortitas de bananas y huevos permiten preparar una merienda sin harina de trigo. Se cocinan en sartén y necesitan pocos ingredientes. Para obtener una textura más aireada, separá las claras, batilas e incorporalas suavemente al final.
El resultado es delicado y húmedo, con una consistencia diferente de los panqueques que llevan harina. Conviene hacer porciones pequeñas, porque la mezcla se afirma durante la cocción y puede romperse si intentás preparar discos grandes.
Qué ingredientes necesitás para hacer las tortitas
Para obtener aproximadamente ocho a diez unidades pequeñas, según el tamaño, necesitás:
- 2 bananas chicas o medianas, unos 180 a 200 gramos de pulpa en total.
- 2 huevos grandes.
- Una pequeña cantidad de aceite o manteca para engrasar la sartén.
- Opcionales: canela o unas gotas de esencia de vainilla.
Elegí bananas maduras, con la pulpa blanda y algunas manchas en la cáscara. No hace falta que estén pasadas ni que tengan líquido acumulado. Si son muy grandes, pesá la pulpa para evitar que la mezcla quede demasiado blanda.
La versión base no lleva azúcar agregada: el dulzor depende de la fruta. Podés servir las tortitas con yogur o fruta fresca, dejando esos acompañamientos separados hasta el momento de comer.
Cómo preparar la receta paso a paso
-
Pisá las bananas. Pelalas y aplastá la pulpa con un tenedor hasta obtener un puré sin trozos grandes. No agregues leche ni agua.
Separá los huevos. Colocá las yemas con la banana y reservá las claras en otro bowl limpio y seco. Integrá las yemas con los condimentos opcionales.
Batí las claras. Usá un batidor hasta conseguir una espuma firme, que forme picos suaves. No deben quedar líquidas, pero tampoco hace falta continuar hasta que se vean secas o grumosas.
Uní ambas preparaciones. Incorporá primero una cucharada de claras para aligerar el puré. Después sumá el resto con movimientos envolventes, sin revolver enérgicamente.
Prepará la sartén. Calentá una antiadherente en buen estado a fuego bajo y distribuí una película fina de aceite o manteca.
Cociná porciones pequeñas. Colocá una cucharada colmada por tortita, formando discos de unos 6 centímetros. Dejá espacio entre ellos y cociná aproximadamente 2 a 3 minutos, hasta que la base se afirme.
Girá con una espátula ancha. Completá la cocción del otro lado durante unos 2 minutos más, ajustando el fuego. El centro debe quedar cuajado, sin mezcla de huevo cruda.
Qué hacer para que queden aireadas y no se rompan
Las claras batidas aportan aire, pero la mezcla pierde volumen si se trabaja demasiado o se deja esperando. Tené la sartén preparada y empezá a cocinar apenas terminás de integrar los ingredientes.
El fuego también necesita atención. La banana puede dorarse antes de que el huevo termine de cuajar, por lo que subir mucho la temperatura no acelera la receta de manera pareja. Si la base se oscurece rápido, bajá el fuego y hacé porciones más finas.
Probá primero con una sola tortita. Si cuesta girarla, esperá a que los bordes estén más firmes y deslizá la espátula por debajo de toda la base. No la aplastes después de darla vuelta.
Servilas recién hechas. Es normal que bajen un poco al salir de la sartén: conservan un interior tierno, pero no tienen la estructura de una masa con harina. El tamaño pequeño ayuda a disfrutar esa textura sin complicar la preparación.