Con una taza de pollo desmenuzado y dos huevos podés preparar una cena sencilla, dorada y sin harina, ideal para aprovechar pollo cocido que quedó de otra comida. La mezcla se cocina en sartén y, con algunos condimentos, se transforma en una tortilla pequeña o en porciones individuales, fáciles de servir con una ensalada fresca como plato principal en casa.
La clave está en distribuir bien el pollo, utilizar una sartén antiadherente y cocinar a fuego moderado para que el huevo se cuaje por completo sin quemar la superficie. Además, podés sumar queso rallado, perejil u orégano para darle más sabor, sin necesidad de incorporar harina a la preparación.
Qué ingredientes necesitás para preparar esta cena sin harina
Para hacer esta receta necesitás pocos ingredientes y podés adaptar los condimentos según lo que tengas en casa.
- 1 taza de pollo cocido y desmenuzado.
- 2 huevos.
- 1 cucharadita de aceite.
- Sal y pimienta a gusto.
- Opcional: 2 cucharadas de queso rallado, perejil picado u orégano.
El pollo debe estar cocido y bien escurrido, sin exceso de líquido. Si lo preparaste hervido, dejalo enfriar antes de desmenuzarlo. Para que la mezcla tenga una consistencia pareja, conviene separar las hebras más largas y cortar los trozos demasiado grandes.
Cómo preparar la receta de pollo y huevo paso a paso
- Prepará la mezcla: Colocá el pollo desmenuzado en un recipiente, agregá los dos huevos y condimentá con sal y pimienta. Sumá el queso rallado o las hierbas si querés darle más sabor.
- Calentá la sartén: Distribuí el aceite en una sartén antiadherente y calentala a fuego medio-bajo.
- Cociná la preparación: Volcá la mezcla y distribuí el pollo de manera uniforme. Si preferís porciones individuales, colocá pequeñas cantidades con una cuchara, directamente en la sartén.
- Dejá que tome consistencia: Cociná hasta que la base esté dorada y el huevo comience a cuajarse. Evitá mover las porciones antes de que estén firmes.
- Dala vuelta con cuidado. Usá una espátula para girar la preparación y cociná del otro lado hasta que esté dorada y completamente cocida por dentro.
El secreto para que quede dorada y no se desarme
Uno de los detalles más importantes es no intentar dar vuelta la preparación demasiado pronto. El huevo necesita tiempo para cocinarse y unir el pollo si la mezcla todavía está blanda, puede romperse al levantarla. Por eso, conviene cocinar a fuego moderado y esperar a que los bordes estén firmes antes de girarla.
También es preferible hacer una tortilla pequeña o varias porciones chicas en lugar de una preparación demasiado gruesa. Así, el calor llega mejor al centro y se consigue un dorado parejo sin que la superficie se queme. Si agregás queso, usá una cantidad moderada para no sumar demasiada humedad.
Con qué acompañar esta cena rápida
Esta preparación se puede servir recién hecha junto con una ensalada de tomate, zanahoria rallada o verduras de estación. También combina con verduras salteadas o una porción de puré de calabaza si buscás una cena más abundante.
La receta permite aprovechar pollo cocido que haya quedado de otra comida y transformarlo en un plato diferente con pocos ingredientes. Como no lleva harina, el huevo es el encargado de unir la preparación durante la cocción. Para mantenerla sin gluten, revisá también las etiquetas de los condimentos y de cualquier ingrediente adicional que incorpores.