La grasa quemada que queda adherida en la parte exterior de las sartenes puede convertirse en una de las manchas más difíciles de eliminar de la cocina. Con el tiempo, las capas se acumulan, oscurecen el metal y hacen que una sartén que todavía funciona parezca vieja o descuidada.
Antes de recurrir a productos específicos, existe una alternativa sencilla con elementos que suelen estar en casa. El bicarbonato de sodio, el detergente lavavajillas y el agua caliente pueden ayudar a ablandar la suciedad y reducir el esfuerzo necesario para retirarla.
La limpieza exterior resulta mucho más sencilla cuando no se deja que las salpicaduras permanezcan durante semanas.
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La mezcla casera que ayuda a despegar la grasa quemada
El bicarbonato funciona como un abrasivo suave y puede ayudar a desprender residuos adheridos. El detergente, por su parte, está formulado para actuar sobre la grasa, mientras que el agua caliente facilita el ablandamiento de las capas más endurecidas.
Para preparar la mezcla se necesita:
- 2 cucharadas de bicarbonato de sodio.
- 1 cucharada de detergente líquido para platos.
- Agua caliente, en cantidad suficiente para formar una pasta.
- Una esponja o cepillo adecuado para la superficie.
Es importante distinguir entre la base exterior y el interior antiadherente de la sartén. Esta técnica está pensada para la parte externa y debe aplicarse con cuidado para no deteriorar revestimientos delicados.
Paso a paso para limpiar la base de la sartén
Nunca apliques agua fría sobre una sartén extremadamente caliente, ya que el cambio brusco de temperatura puede afectar algunos materiales.
- Retirá la suciedad superficial.
Con papel de cocina o una espátula adecuada, eliminá restos de comida y grasa que puedan desprenderse fácilmente.
Colocá el bicarbonato en un recipiente y agregá el detergente. Incorporá poco a poco agua caliente hasta conseguir una mezcla espesa, similar a una pasta.
Extendé la preparación sobre toda la base exterior donde se encuentre la grasa adherida. No hace falta colocar una capa excesivamente gruesa.
- Dejá actuar durante unos minutos.
Esperá alrededor de 5 minutos para permitir que el detergente y el bicarbonato trabajen sobre los residuos. Si la grasa está muy endurecida, puede ser necesario dejar la mezcla durante más tiempo.
- Frotá sin dañar la superficie.
Utilizá una esponja o cepillo apropiado para el material de la sartén y realizá movimientos circulares. La suciedad debería comenzar a desprenderse progresivamente.
Retirá completamente la mezcla con agua y secá la base con un paño limpio. Si todavía quedan manchas oscuras, podés repetir el procedimiento.
Qué precauciones conviene tener
No todas las sartenes tienen la misma superficie. Si la base posee un revestimiento especial, pintura o algún acabado que pueda dañarse, conviene probar primero la mezcla en una zona pequeña y poco visible.
También es preferible evitar virulana, cuchillos u objetos metálicos utilizados con fuerza. Aunque puedan quitar rápidamente la grasa, pueden producir rayones permanentes.
La llama del quemador debe sobresalir por los laterales de la sartén, ya que el calor directo puede favorecer la acumulación y carbonización de grasa en el exterior.
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El truco casero no convierte una sartén muy deteriorada en una pieza nueva, pero puede mejorar notablemente su aspecto cuando el problema principal son las capas de grasa quemada.