Los buñuelos de manzana son un clásico que nunca falla, pero esta versión es más liviana y se hace en minutos. Quedan dorados por fuera, tiernos por dentro y con un perfume irresistible a manzana y vainilla. Es una de esas recetas ideales para una merienda rápida, un postre improvisado o para acompañar el mate.
Cómo preparar buñuelos de manzana livianos y súper rápidos (2)
Paso a paso de los buñuelos
Pelá la manzana y rallala grueso, descartando el exceso de jugo para que la mezcla no quede aguada.
Colocá la manzana rallada en un bowl y agregá el huevo, mezclando hasta integrar bien.
Sumá la maicena, el polvo de hornear y el azúcar, revolviendo hasta formar una pasta espesa.
Agregá un chorrito de leche, solo lo necesario para lograr una mezcla húmeda y fácil de manejar.
Aromatizá con canela o vainilla, si te gusta un sabor más intenso.
Calentá una sartén con poco aceite a fuego medio-bajo.
Colocá cucharadas de la mezcla, formando pequeños buñuelos.
Cociná de ambos lados hasta que estén dorados y bien cocidos por dentro.
Los buñuelos quedan livianos, suaves y con sabor natural a manzana, sin necesidad de frituras profundas.
Cómo preparar buñuelos de manzana livianos y súper rápidos (1)
Consejos para que salgan perfectos
Usá manzanas dulces, como roja o Fuji, para no agregar azúcar extra.
No satures de aceite, con apenas una base es suficiente.
Cocinalos a fuego moderado, así se cocinan por dentro sin quemarse.
Servilos tibios, cuando están más aromáticos y tiernos.
Cómo servirlos
Estos buñuelos de manzana quedan riquísimos solos, con azúcar impalpable, un poco de miel o acompañados de yogur. También pueden servirse como postre liviano con fruta fresca.