13 de octubre de 2026 - 21:00

Cómo congelar la calabaza correctamente en casa para conservar su sabor, textura y propiedades durante más tiempo y evitar que se eche a perder

Con una preparación sencilla, podés conservarla durante meses, ahorrar espacio y tenerla lista para preparar cremas, guisos, risottos y otras recetas.

La calabaza es una de las verduras más representativas y versátiles para cocinar. Además de su sabor suave y versátil, aporta fibra, vitamina A y pocas calorías, por lo que puede incorporarse a numerosas preparaciones. Congelarla permite aprovechar la hortaliza cuando está en temporada y evitar que se eche a perder.

Aunque una calabaza entera puede conservarse durante bastante tiempo en un lugar fresco y seco, una vez cortada necesita mejores condiciones de almacenamiento. Para obtener buenos resultados, lo ideal es comprar una pieza entera, cortarla y prepararla para congelar el mismo día.

Preparación: cómo guardar la calabaza en el congelador

1. Pelá la calabaza. Retirá los extremos con un cuchillo y quitá la cáscara. Cortarla previamente por la mitad puede facilitar esta tarea.

2. Retirá las semillas. Con una cuchara, extraé las semillas y las fibras del interior. Las semillas pueden reservarse para tostarlas y utilizarlas en ensaladas u otras preparaciones.

3. Cortala en trozos. Podés hacer cubos para cremas y purés, o láminas y tiras para aprovechar mejor el espacio disponible en el congelador.

4. Congelá los trozos por separado. Distribuilos sobre una bandeja sin amontonarlos y dejalos en el congelador hasta que estén firmes, aproximadamente entre 4 y 12 horas. Así evitarás que se peguen entre sí.

5. Guardalos en bolsas herméticas. Una vez congelados, trasladá los trozos a bolsas aptas para congelación, retirando el exceso de aire. Anotá la fecha para controlar el tiempo de almacenamiento.

¿Cuánto tiempo dura la calabaza congelada?

Para conservar una buena calidad, se recomienda consumir la calabaza congelada dentro de los seis meses. Aunque puede mantenerse durante más tiempo si permanece a una temperatura constante de -18 °C, su sabor y textura pueden deteriorarse progresivamente.

¿Se puede congelar cruda o cocida?

La calabaza puede congelarse de ambas maneras, según el uso que quieras darle.

  • Cruda: pelada, sin semillas y cortada en trozos.

  • Cocida: hervida, al vapor o asada, después de dejarla enfriar.

  • En crema: preparada y guardada en recipientes herméticos, dejando espacio para la expansión durante la congelación.

Cómo descongelar y cocinar la calabaza

La calabaza cruda puede incorporarse directamente congelada a sopas, guisos y purés. Si necesitás descongelarla, lo más seguro es dejarla en el refrigerador durante varias horas.

La calabaza cocida también puede descongelarse en el refrigerador y calentarse antes de servir. Para asarla al horno, conviene descongelar los trozos y retirar el exceso de humedad, ya que el agua acumulada puede dificultar que se doren.

Recetas para aprovechar la calabaza congelada

Una vez que tengas la verdura lista, podés utilizarla para preparar crema de calabaza, guisos con carne, risotto con queso o tarta de calabaza. También es una buena opción para elaborar purés y acompañamientos.

Congelar esta hortaliza durante el otoño permite organizar mejor las comidas, reducir el desperdicio y disponer de un ingrediente versátil durante varios meses.

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