Otra mala señal del campo: cae la venta de maquinaria agrícola

Los bajos precios de las materias primas, las altas tasas de interés y la inflación sostenida son factores clave que frenan las inversiones en numerosas fincas de Mendoza. Algunos productores están apelando al alquiler de máquinas. Desinversión.

La aplicación de nuevas tecnologías y adquisición de maquinarias agrícolas conforman parte de la base del crecimiento sostenido de las economías regionales. No obstante, en los últimos años el escenario para poder adquirir nuevas maquinarias e insumos agrícolas parece estar en una profunda crisis.

Referentes empresarios del sector sostienen que las ventas de maquinarias agrícolas han mermado  60% respecto al período diciembre-enero de años anteriores, como consecuencia, entre otros factores, de los altos intereses que generan los créditos prendarios y la pérdida de valor de los productos exportados  que determinan bajos ingresos y la imposibilidad de comprar nuevos equipamientos agrarios.

Sergio Sotano, gerente de Agromaq Virdó, concesionario de New Holland en Mendoza, sostiene que “las ventas del sector están paralizadas como consecuencia de la mala situación económica que atraviesa el campo”. Concretamente, el experto aseguró que las ventas se contrajeron 60% en el 2014 en comparación al 2013.

“No tienen buenos precios pagados al productor las hortalizas, no tienen buen valor las frutas y estamos frente a muchas especulaciones, que determinan un escenario lamentable con iguales o peores condiciones, para el primer cuatrimestre del 2015”, explicó Sotano.

Y agregó: “Los negocios no se concretan y creo que hay temor. Todos los productores esperan ver qué es lo que puede pasar y esto genera que no hayan movimientos de ventas”.

Sotano también afirmó que parte de esta problemática se debe a la falta de importaciones que provocan faltantes para el ensamblado de maquinarias y hacen dudar a los productores sobre si es conveniente invertir o no en nuevas tecnologías agrarias. “Todo esto es una cadena que hace que la actividad sea muy básica, lerda y paralizada”, completó.

En este lapidario 60% por debajo del valor normal de ventas, el profesional aclaró que “una parte de la responsabilidad es atribuible a la pérdida de valor de los productos, que le generan poca rentabilidad a los productores”.

“Teníamos alguna esperanza cuando empezó a salir el ajo, pero no tuvo un buen valor en el mercado. La uva tampoco vale lo que tiene que valer y es por ello que no hay grandes movimientos a la hora de comprar maquinarias”, lamentó.

“El precio para cada uno de los productos de las economías regionales lo imponen las exportaciones y tal vez, si hubiera un dólar mejorado en $ 16, la gente se animaría a comprar maquinaria agrícola. Un dólar oficial en estos valores no es rentable para los productores y menos para todos aquellos que dependemos en gran cantidad del campo”, opinó el gerente de Agromaq Virdó.

Un informe nacional llevado adelante por la consultora Investigaciones Económicas Sectoriales confirma la tendencia y sostiene que en general para todo el campo argentino la caída en la venta de maquinarias agrícolas es importante.

El reporte sostiene que “las ventas de los principales equipos (tractores, cosechadoras e implementos agrícolas) se ubicaron en los primeros diez meses de 2014 muy por debajo de las registradas en los mismos meses de 2013. Las ventas en unidades físicas se derrumbaron un fuerte 35,9% en promedio en dicho período”.

Así mismo, el informe brindado por la consultora destaca que “este contexto hizo que los productores agropecuarios decidieran disminuir las inversiones en maquinaria agrícola, lo cual afectó las ventas del sector en el corriente año.

Además, la suba en las tasas de interés de los créditos para la compra de maquinarias causa incertidumbre en un mercado que vende el 70% a crédito, lo cual suma un factor contractivo para las ventas del sector”.

El gerente comercial de Palmero, Pablo Yudica, coincidió con la mirada del resto de los expertos del sector. “Las perspectivas de ventas de maquinaria agrícola para el primer cuatrimestre del 2015  está 60% debajo del valor normal de ventas”.

El ejecutivo sostuvo que existe un  faltante de maquinarias por la no aprobación de las DJAI por parte de la Secretaría de Industria y Comercio de la Nación. Lo que restringe el ingreso de componentes que permitan la fabricación adecuada de maquinarias en la Argentina.

Para el profesional de Palmero, el principal indicador que sostiene la baja en las ventas de maquinarias es la falta de precio final en los productos y dio el ejemplo puntual del vino, que desde hace 4 años se encuentra con el mismo precio, mientras los insumos han subido con una inflación del 30 % anual. “Es decir que el porcentaje de vino que se necesita para la compra de un tractor se ha cuadruplicado”, enfatizó.

“A un productor le cuesta mucho pensar en la compra de un tractor porque los valores de los productos se han estancado y los precios de los insumos, entre ellos la compra de maquinarias agrícolas y fertilizantes, han subido de precio de manera constante y reiterada. Todo esto determina una baja rentabilidad de ingresos que se refleja en los números de cada productor”, graficó.

Por otra parte, Yudica destaca la importancia de la ayuda en las líneas de créditos para la compra de maquinarias, otorgadas por el Fondo para la Transformación y el Crecimiento.

“Todos los productores no tienen la posibilidad y condiciones de acceder a esos créditos, por lo cual las ventas se condicionan aún más en un escenario general”, señala.

Por otra parte, la titular de la empresa de Triguy y Lombardi, que comercializa maquinaria en Mendoza, Verónica Triguy, sostuvo que “las ventas solo han bajado 30% en relación a años anteriores, en lo que tiene que ver con la venta de maquinarias agrícolas de forrajería”.

La propietaria, explicó que “las ventas han caído debido a que los productores en estos últimos tiempos se vieron atemorizados por los intereses altísimos que tuvieron que pagar una vez embarcados en un crédito”.

Además, advirtió que “los créditos no prendan la máquina que se compra, prendan la finca, y luego no se pueden levantar hipotecas y llegan órdenes de remate que provocan que los productores se encuentren con miedo a la hora de pensar en un crédito para la compra de maquinarias”.

“Los intereses y las prendas que estas entidades realizan sobre las propiedades, atemorizan a los productores al momento de realizar cualquier compra de maquinaria agrícola destinada al mejoramiento de la actividad. Esto implica una baja notable en las ventas de maquinaria agrícola que es determinante a la hora de los porcentajes”, puntualizó.

Por otra parte, la empresaria, reconoció que las líneas de crédito son amplias a través de entidades bancarias como Credicoop o Banco Nación, o bien por medio del Fondo para la Transformación y el Crecimiento, pero muy complejas de acceder para cualquier productor.

Para Sotano, de Agromaq, “si no hay movimientos de exportación y volúmenes en ventas de productos, no habrá movimiento en todos los demás actores que acompañamos a los distintos sectores del campo”.

Y agregó que las perspectivas de ventas para el primer cuatrimestre del 2015, no son las mejores. “Es lamentable decirlo pero el escenario para nosotros va a ser similar o peor que el actual; en el cierre de balance de año ha sido muy difícil establecer un objetivo real para este 2015”.

Importaciones y exportaciones

Según el reporte de Investigaciones Económicas Sectoriales, en el período enero-octubre de 2014 la industria productora de maquinaria agrícola presentó un escenario contractivo en todos sus indicadores, desde la producción hasta las ventas y las exportaciones, por lo que revirtió el crecimiento que experimentó en 2013.

El experto de grupo Palmero, Pablo Yudica, también se refirió al problema de las importaciones y mostró su malestar con la situación. “No existen cambios y la balanza comercial en Argentina no es conveniente para los sectores económicos”, indicó.

“Tanto en maquinarias terminadas o piezas la demora es de un tiempo considerable y oscila entre 3 y 5 meses, frenando todo tipo de actividades”, protestó el experto.

Para la empresa de Triguy y Lombardi, “las importaciones se encuentran cerradas para la mayoría de las partes necesarias para ensamblar o reponer una máquina agrícola”.

Considerando una posible solución, Triguy comentó que “es necesario equilibrar el egreso e ingreso de productos, permitiendo importar y exportar con mayor facilidad”.

En cuanto a las exportaciones, el gerente comercial del grupo Palmero, Pablo Yudica, explicó que “el cambio con el dólar oficial no favorece a los productores ya que la moneda estadounidense se encuentra planchada y las liquidaciones no son rentables con un cambio de dólar oficial. Todo ello va a repercutir directamente en nuestras ventas”, aclaró.

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