2 de noviembre de 2016 - 00:00

Por el diálogo, la oposición paró el juicio a Maduro

La mayoría de la Asamblea decidió “postergar la agenda” para permitir charlas impulsadas por el Vaticano. El gobierno liberó a 4 presos políticos, de un total de 100.

Un día después de que gobierno y opositores concluyeran un primer intento de diálogo, la Asamblea Nacional de Venezuela decidió postergar el debate sobre el juicio político al presidente Nicolás Maduro por supuesta ruptura del orden constitucional.

La decisión busca dar prioridad a las conversaciones para aminorar la crisis política del país. “En función de dar esa oportunidad que ha pedido El Vaticano, queremos diferir apenas por unos días la agenda de hoy”, dijo el diputado Julio Borges, jefe de la bancada opositora durante la sesión, en alusión a la reunión convocada para el 11 de noviembre entre el gobierno y sus adversarios.

Los parlamentarios opositores, que controlan el Congreso por primera vez en 17 años, resolvieron la semana pasada enjuiciar a Maduro después de que un tribunal afín al gobierno bloqueó un proceso de recolección de firmas para activar un referéndum para separar del cargo al gobernante.

Previamente, como un primer gesto para continuar las conversaciones auspiciadas por el Vaticano y ex presidentes, el gobierno ordenó la liberación de cuatro de los más de un centenar de detenidos, que algunos consideran “presos políticos”. Entre ellos se encuentra el dirigente del partido opositor Avanzada Progresista, Carlos Melo, quien fue acusado de poseer explosivos y pese a ser favorecido por una medida de libertad condicional permanecía bajo arresto.

La coalición opositora informó que en los próximos días presentará una serie de exigencias en la mesa de diálogo, entre las que destacan la restitución del voto que se vio afectado por la suspensión del proceso para activar el referendo y el aplazamiento de la elección de gobernadores.

El juicio político contra Maduro es meramente simbólico, ya que la instancia legislativa carece de facultad para destituir al presidente, de acuerdo con la Constitución. La decisión final recae en el Tribunal Supremo de Justicia, cuyos magistrados nunca han votado contra el mandatario y son señalados de estar bajo el control del oficialismo.

Maduro fue citado ayer a la Asamblea para defenderse de las acusaciones, pero no acudió a la cita. En días anteriores, advirtió que ejercería una acción penal contra los legisladores que insistan en proseguir el juicio, al que catalogó de “golpe de Estado”.

Asimismo, en el programa de radio y televisión que se transmite los martes por la tarde (“En contacto con Maduro”), el mandatario celebró que “como resultado de la instalación del proceso de diálogo”, la oposición haya tomado decisiones “sensatas”.

“¿Cuál es nuestra exigencia fundamental en esa mesa? Primero, que hay que dialogar, que hay que abandonar los planes conspirativos, golpistas, y todas las ideas extremistas de cosas que no están en la constitución”, dijo en alusión al juicio político en su contra.

Además del aplazamiento del debate para iniciar el juicio se anunció que también se suspendería la convocatoria de una marcha al palacio presidencial el 3 de noviembre. Las inmediaciones del palacio de gobierno han estado vedadas para los manifestantes opositores por más de una década.

Seis países piden "frutos" en un "plazo razonable"

Seis países sudamericanos, Argentina, Brasil, Colombia, Chile, Paraguay y Uruguay, manifestaron ayer su esperanza porque el diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición venezolana dé frutos en “un plazo razonable”.

Tras el inicio de las conversaciones, los seis países “expresan su esperanza de que dicho diálogo alcance resultados concretos en un plazo razonable” para acabar con la complicada situación política y social en Venezuela, según un comunicado conjunto difundido por la cancillería chilena en Santiago.

Asimismo, reiteraron su apoyo a la participación de representantes del Vaticano y de ex presidentes enviados por Unasur, y “exhortan a que estimulen a las partes a concretar avances y gestos de acercamiento a la brevedad posible y a evitar todo acto de violencia y amenazas al proceso en marcha”.

Maduro y los líderes opositores venezolanos acordaron el inicio de un proceso de diálogo tras lo cual, el gobierno anunció la liberación de adversarios políticos y mientras que el Congreso, controlado por la oposición, decidió detener un juicio de responsabilidades en contra del mandatario.

Fuentre: AFP

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