La Cámara de Senadores solo tratará hoy los pliegos de Manuel García-Mansilla y de Ariel Lijo a la Corte Suprema de Justicia y no abordará el tema de aumento de las dietas para los senadores.
La Cámara de Senadores solo tratará hoy los pliegos de Manuel García-Mansilla y de Ariel Lijo a la Corte Suprema de Justicia y no abordará el tema de aumento de las dietas para los senadores. El oficialismo no podrá evitar que se rechacen los pliegos
La Cámara de Senadores solo tratará hoy los pliegos de Manuel García-Mansilla y de Ariel Lijo a la Corte Suprema de Justicia y no abordará el tema de aumento de las dietas para los senadores.
Los bloques políticos acordaron en la reunión de Labor Parlamentaria solo debatir los dictámenes sobre la designación de Lijo y García-Mansilla, informaron fuentes parlamentarias a la Agencia Noticias Argentinas.
Durante la reunión que fue encabezada por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala debido a que la vicepresidenta Victoria Villarruel está a cargo del Poder Ejecutivo también decidieron tener una sesión corta y sin cuestiones de privilegio.
Si bien el oficialismo hizo gestiones para hacer fracasar la sesión, pero el radicalismo y el PRO se negaron a suspender la reunión del pleno del cuerpo, con lo cual está garantizado el quorum.
De esta manera, el oficialismo no podrá evitar que se rechacen los pliegos ya que con los votos de Unión por la Patria, de algunos radicales e, incluso, del PRO se juntan los 25 votos que impiden la aprobación de las propuestas del Gobierno Nacional.
También quedó descartado tratar el aumento de dietas que debe regir desde el 1° de abril por el cual los senadores cobrarán unos nueve millones, pero señalaron que esta cuestión se puede definir hasta mediados de abril.
A menos de un día del comienzo de la sesión en el hemiciclo senatorial, el panorama es poco alentador para Balcarce 50 porque prima el rechazo a ambos pliegos.
La vicepresidenta Victoria Villarruel le había otorgado un período de gracia para que el PEN lograra abrir una negociación, que recién motorizó ayer.
La única estrategia en mente que tenían el asesor Santiago Caputo y el viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, era la de boicotear el quorum. Esa idea se encontraba con fuertes limitaciones en el Senado.
Para concretarla debían aglutinar de su lado el apoyo total de los dialoguistas, salvo el interbloque del peronismo y los solistas porteños Guadalupe Tagliaferri (PRO) y Martín Lousteau (UCR), que impulsaron la sesión; este lote suma 36 voluntades, solo a uno del quorum (37).
Esta opción es compleja de plasmar en la práctica porque, por ejemplo, la Unión Cívica Radical (UCR) podría aportar a varios legisladores para el quorum, si es que el Gobierno no pide el retiro de los pliegos.
Así lo definió la UCR en una reunión por Zoom, luego de que su jefe de bancada, Eduardo Vischi, se reuniera con Caputo y Amerio pasado el mediodía del martes en la Casa de Gobierno. Allí, Caputo le pidió más tiempo.
Además, la lupa vuelve a ponerse en los gobernadores aliados de Milei como el catamarqueño peronista, Raúl Jalil, que ejerce una fuerte influencia sobre el senador Guillermo Andrada.
Andrada integra la nueva bancada llamada Convicción Federal que la completan el puntano Fernando Salino, el chaqueño Fernando Rejal y la jujeña Carolina Moisés. Ésta última y Andrada tuvieron votaciones en las que se diferenciaron ya del interbloque de José Mayans.
Si se cruzan estas variables, el quorum sería un hecho. Sin embargo, el gobierno de Milei suele moverse mejor -y ya lo demostró- con el agua al cuello. Eso dificulta predecir lo que sucederá este jueves. El panorama será más claro en la reunión de Labor Parlamentaria.
De abrirse la sesión, los pliegos de Lijo y García Mansilla tienen pocas chances de sobrevivir. Si están los 72 senadores sentados, sólo con 25 votos en rechazo de ambos nombramientos, que serán votados por separado, alcanzarán para obturar sus designaciones en la Corte.