4 de noviembre de 2026 - 08:52

Irrigación dio luz verde al plan de AySAM para contener los desbordes cloacales en Guaymallén: como funcionará

El protocolo busca reducir los efectos de los colapsos en la Colectora Máxima Noreste. Incluye derivaciones controladas y monitoreo ambiental.

El Departamento General de Irrigación (DGI) aprobó el protocolo de emergencia presentado por Aguas Mendocinas (AySAM) para atender eventuales desbordes cloacales en la zona de Los Corralitos, Guaymallén, donde los problemas de la Colectora Máxima Noreste provocaron reiterados inconvenientes para los vecinos.

La medida quedó establecida mediante la Resolución 1328/26, firmada el 3 de noviembre, a cuyo contenido pudo acceder Los Andes y que será publicada en los próximos días en el Boletín Oficial.

El documento establece un procedimiento de actuación coordinado entre AySAM, Irrigación y los organismos ambientales para intervenir ante nuevas contingencias, especialmente durante las tormentas intensas que pueden sobrecargar el sistema cloacal.

El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, junto al presidente de Aysam, Dario Hernández y el titular del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli.

El intendente de Guaymallén, Marcos Calvente, junto al presidente de Aysam, Dario Hernández y el titular del Departamento General de Irrigación, Sergio Marinelli.

El mecanismo contempla dos alternativas para derivar temporalmente los líquidos y evitar que los desbordes afecten viviendas, calles y terrenos de la zona. Sin embargo, cada intervención deberá contar con una autorización específica de Irrigación, además de cumplir con las condiciones técnicas y ambientales establecidas.

Estas medidas ya habían sido anticipadas por Los Andes en una entrevista con el presidente de AySAM, Darío Hernández, quien explicó cómo funcionaría el esquema mientras se ejecutan las obras destinadas a solucionar los problemas de la Colectora Máxima Noreste.

Cómo funcionará el protocolo de emergencia

La resolución incorpora un anexo con el procedimiento que deberá aplicar AySAM ante una situación de emergencia. La primera alternativa, denominada Plan A, consiste en derivar los líquidos cloacales mediante un conducto instalado en el denominado Ramal 12, hasta el predio Oltra, acondicionado para recibirlos.

Este mecanismo permitirá reducir temporalmente la presión sobre el sistema y disminuir el riesgo de desbordes en los sectores comprometidos. En diálogo con este medio, Hernández había explicado que esta infraestructura se encontraba preparada para utilizarse ante eventuales complicaciones.

"Entonces, cuando esto desborde, Irrigación nos va a permitir que derivemos por acá el líquido en el tubo y que vaya a un predio", sostuvo el funcionario.

La segunda alternativa, identificada como Plan B, contempla el bombeo transitorio de líquidos hacia el Canal Pescara, en calle Buena Nueva.

El titular de Aysam, Darío Hernández. 

El titular de Aysam, Darío Hernández.

Esta medida tendrá carácter excepcional y solamente podrá utilizarse como último recurso, cuando la primera alternativa resulte insuficiente para controlar la situación.

"Si con eso no alcanza, aguas arriba está el Canal Pescara. Es un canal de irrigación, un canal industrial que sale por la ruta 60 y va para Lavalle", había detallado Hernández.

El titular de AySAM también aclaró que la utilización de ambos mecanismos debía estar sujeta a controles para evitar impactos sobre las personas, los terrenos y los cauces de riego.

"Eso lo tiene que autorizar Irrigación. Va a haber todo un protocolo y será controlado por la Subsecretaría de Ambiente", había anticipado.

Las condiciones que deberá cumplir AySAM

La resolución establece que la empresa deberá solicitar autorización antes de poner en funcionamiento las medidas de emergencia.

Para ello, se utilizarán grupos de comunicación por WhatsApp integrados por representantes de AySAM e Irrigación, donde se compartirán los datos técnicos, las solicitudes de intervención y las decisiones adoptadas.

La autorización estará a cargo de la Subdelegación del Río Mendoza, con asesoramiento de las áreas técnicas correspondientes. El documento aclara que la falta de respuesta ante una solicitud no implica una autorización automática.

Además, AySAM deberá realizar un monitoreo permanente de los niveles de las colectoras, los caudales bombeados y las condiciones de funcionamiento del sistema.

El protocolo también contempla controles sobre los cauces involucrados y la comunicación de las maniobras a los organismos responsables de la supervisión ambiental.

Una vez producida una intervención, la empresa tendrá que presentar una comunicación formal dentro de las 48 horas, mientras que el informe ambiental de cierre deberá entregarse dentro de los cinco días hábiles posteriores.

La disposición también exige registrar las operaciones realizadas y documentar las condiciones en las que se restituyó el funcionamiento habitual del sistema.

Irrigación pidió identificar otros posibles puntos de conflicto

Además de aprobar el protocolo, Irrigación estableció nuevas obligaciones para AySAM respecto del estado de la infraestructura cloacal.

En el artículo tercero de la resolución, el organismo otorgó un plazo de diez días hábiles para que la empresa presente un informe circunstanciado que identifique otros posibles puntos de conflicto de naturaleza similar, con el objetivo de evaluar si también requieren protocolos específicos de contingencia.

La exigencia se relaciona con los antecedentes de problemas estructurales que presenta la red cloacal del Gran Mendoza, donde existen colectores deteriorados, cañerías antiguas y sectores que registran dificultades de capacidad.

La resolución también señala que las medidas de emergencia deben aplicarse mientras se concretan las soluciones de infraestructura previstas para la zona.

Las obras previstas para la Colectora Máxima Noreste

El protocolo aprobado funcionará como una herramienta de contingencia mientras AySAM avanza con las intervenciones destinadas a solucionar los problemas de la Colectora Máxima Noreste.

Entre las principales obras se encuentra el aliviador Infanta Isabel, cuya primera etapa fue licitada recientemente y recibió cinco ofertas económicas.

El proyecto contempla la construcción de un nuevo colector de aproximadamente tres kilómetros, que permitirá descomprimir el sistema existente y facilitar las tareas de rehabilitación.

Plan de obras de Aysam en la zona de Guymallén.

Plan de obras de Aysam en la zona de Guymallén.

Hernández explicó a este medio que la obra representa una solución de mediano plazo y que los trabajos podrían comenzar entre fines de 2026 y principios de 2027, con un período de ejecución estimado de ocho meses a un año.

"Nosotros le llamamos solución de mediano plazo. Porque en realidad esto va a aliviar este tema, pero también por acá el colector no está en buen estado. Está en crisis", reconoció.

A esta intervención se suman los proyectos de Colonia Segovia I y II, que forman parte del programa de ampliación y renovación del sistema cloacal de Guaymallén.

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