El Senado provincial aprobó este martes la postulación enviada por el gobernador Alfredo Cornejo para designar a un nuevo juez penal en la Justicia provincial.
El Senado provincial aprobó en sesión secreta el pliego enviado por el gobernador Alfredo Cornejo para cubrir una vacante en la Justicia penal.
El Senado provincial aprobó este martes la postulación enviada por el gobernador Alfredo Cornejo para designar a un nuevo juez penal en la Justicia provincial.
La designación corresponde a Pablo Darío Ortiz Scilipoti, propuesto para desempeñarse como juez del Tribunal Penal de Menores de la Primera Circunscripción Judicial.
Al inicio de la sesión, el secretario legislativo del Senado, Lucas Faure, dio lectura al despacho de la Comisión de Legislación y Asuntos Constitucionales (LAC) e informó que el postulante no registró impedimentos legales para ejercer la función.
Posteriormente, el senador Walther Marcolini, presidente de dicha comisión, detalló el proceso de análisis y evaluación que culminó con el aval de la Cámara Alta.
Finalmente, tal como lo establece la normativa provincial para este tipo de nombramientos, el pliego fue tratado y aprobado en el recinto por el cuerpo de senadores mediante el mecanismo de voto secreto.
El pliego, que fue analizado en audiencia pública la semana pasada, no recibió impugnaciones y cosechó un total de 441 adhesiones.
En esa instancia, quienes respaldaron a Ortiz Scilipoti destacaron su trayectoria dentro del Ministerio Público Fiscal, su capacidad técnica y su desempeño durante los últimos ocho años como ayudante fiscal.
Los expositores también resaltaron su sensibilidad y compromiso para desempeñarse en el fuero penal juvenil, un ámbito atravesado por importantes cambios normativos en los últimos años.
Al cierre de la audiencia, el postulante agradeció el acompañamiento recibido y realizó un repaso de su carrera judicial, iniciada en 2008 tras graduarse como abogado.
En su exposición destacó las transformaciones que atraviesa actualmente el sistema penal juvenil y sostuvo que las recientes reformas representan un cambio de paradigma al incorporar una mayor participación de las víctimas dentro del proceso judicial.
“Quiero trabajar, como he trabajado siempre, con compromiso, con vocación de servicio, teniendo en cuenta las particularidades de este fuero”, expresó.